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lunes, 15 de mayo de 2017

La compañía de un viejo



¡Hola lectores!

(Imagen extraída de google )

Fue un día cualquiera, como otro cualquiera, quizás con algo de azul, y un poco del blanco del cielo ese tan endulzado. Los días en aquella casa saltaban de día en día como churros debido a la cháchara en las conversaciones más sencillas. Aquel hombre, cuyo nombre no recuerdo. Se le notaba que había tenido una vida dura, pero llena de sucesos dignos de ser relatos y puesto que el día los ahogábamos a golpe de limonada, mientras el sol hacía su función, comenzaba los días caminando de un lado a otro, por aquel jardín algo descuidado. El hombre, algo ya mayor, avivaba sus piernas de ese modo. Ahora que sus piernas no eran las de antes los paseos eran más cortos pero intensos, puede que algo torpes pero con convicción.

No era un hombre cariñoso, sino tosco, algo cascarrabias, también tozudo, pero sabía calar a las personas con su vista de águila, sus palabras unas veces tajantes, otras punzantes pero que sin embargo, debajo de esa capa malhumorada, se escondía un corazón amable, curioso, noble y de palabra.

Solía relatar la vida de su juventud, con una mujer en cada puerto y los amores de su vida pasada, comenzábamos la tarde. El narraba con deleite, mientras yo me sumergía en la Andalucía más antigua, con sus costumbres, los dichos más propios y con la insistente corrección del abuelo que no se despistaba ni un segundo de si prestaba atención o no. Aunque a veces le atosigaba a preguntas, con la excusa de hacer como que ya debería de saberlo, me lo volvía a explicar, cada vez con más lujo de detalle. Podía imaginar la vida de un hombre, pero también la dura vida de una mujer de por aquel entonces. Aunque quería mostrarse machista, en ningún momento mostró tal cosa hacia a mí. Todo lo contrario, me animaba a estudiar, a formarme, a tener un buen por venir, creo que creía en la igualdad pero que las costumbres del pasado le obligaban a aparentar lo contrario.

Que de tardes pasábamos en el porche hablando, de la ciudad, de la gente, de la historia, de los trabajos… Y es verdad lo que dicen que…



<<El que quiera saber, que se compre un viejo>>


Podéis encontrarme en : El Rincón de Keren

7 comentarios:

  1. Interesting ending to this entry, Keren. Is there a Part Two in process?

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  2. Hello Paula! this is the one entry. Maybe it seems that need another part but I invite all to reflection about our old people like Grandfathers or grandmothers.

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    1. I suppose that I did not see that lesson as clearly as I should because I am one of them. I am not young by any measure. Everyone older than me is elderly and more, and I love to listen to them. Thank you again for sharing, Keren.

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    2. thank you Paula, for comment and give your point of view. kisses

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  3. Los adultos mayores están colmados de sabiduría con sus debidas excepciones pero en su mayoría tenemos mucho por aprender de ellos,sus platicas están interesantes,llenas de la emoción de un pasado del que hablan con verdadero deleite...Muy bella entrada Keren...Gracias por compartir,miles de besitos preciosa...!!!
    😘😘😘

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    1. Hola Maria, estoy de acuerdo, fue algo que me llenó de alegría por que no pude tener a mi abuela cerca para hacer lo mismo que con este señor, escucharla. Como dato, esto pasó, cuando apenas comenzaba a vivir en Almería. De eso ya han pasado muchos años. celebro que os haya gustado. Un abrazo y un cariño!

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  4. Maravillosa entrada letras preciosas gracias por compartir esta maravillosas letras Feliz semana saludos cordiales gracias

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