Lo Último

Novedades en la pestaña Extras, si eres Autor no olvides revisar las Normas con regularidad



Recomendamos utilizar Google Chrome para ver el blog completo

lunes, 17 de abril de 2017

Escapada a mi interior


¡Hola lectores!


Paseando por la apartada Almería, encuentro a la campanilla rosa que me hace sentir que de nuevo volvió el buen tiempo, con un aire embriagador que me hace sentir que vale la pena sentir el sonido de mis pasos por estas tierras, sabiendo que los días serán pintados de cielos azules a partir de ahora. 
Por el sendero que recorro para huir del ruido encuentro bancos, algo de vegetación y árboles, tantos como pueda una imaginarse. La gente asoma su cuerpo por la puerta dando la bienvenida al día que le espera recibiendo al sol, a la mañana y a las bandadas de pajaritos que deambulan por el aire como si formaran parte de esa estampa que ahora mis ojos contemplan. 

Escojo un banco para sentir mi interior, mis emociones, mi silencio y me pregunto si todo esto que me pasa es solo cosa mía. El día es hermoso, me lo proporciona así, de esta manera para que lo pueda disfrutar y aprovechar como mejor lo invierta. ¿Por qué hacemos de los caminos asfaltados olvidos hacia otro ser humano? ¿Por qué hay odio? , ¿Por qué hay rencor?, estaré desenfocando mi vida de lo que realmente importa? Y tras escuchar mis pensamientos, me incorporo mientras las notas de mi mp3 siguen sonando, mientras alzo el camino hacia donde quiera que me lleven estas piernas. Quisiera caminar más rápido para llegar más lejos y no cansarme, pero caigo en la cuenta que entonces mis ojos no mirarían hacia el alrededor sino hacia el suelo. Detengo mi paso y miro una vez más el cielo y esas hermosas flores. << Hay una calma dentro de nosotros>> me digo a mi misma. 
Sostengo el aparato reproductor mp3 y paso la pista. Algo lento, hará mis pasos más firmes y el sabor de este camino, lo disfrutaré un poco mejor. 

Los niños salen a los espacios abiertos en los que les permite jugar a la pelota. Más de algún padre se ha llevado a la chiquillada por la calma de estar apartado en esta parte de Almería con las bicis que supongo en reyes les regalaron. Adoro los momentos familiares como esos. ¿Cuándo dejaron de gustarme? ¿Cuándo pasaron a ser una obligación y por cortesía?

 Alejo la mente de todo aquello y cogí algo de velocidad para intentar cansar mi ansiedad de aquel momento y consiguiéndolo, aminoro el ritmo sintiendo mis piernas palpitantes pidiendo algo más relajado. 

Encuentro unas escaleras y las uso como mirador en el que ocultar mis pensamientos, ya que se encuentran unas vistas increíbles de montañas y casas adosadas. El pensamiento calla y los ojos miran, solo sopla el viento y entonces la calma vuelve a mí y me siento pletórica. El pulso baja, los músculos cogen temperatura y el corazón se siente vivo. 

¿Hace falta más para poder huir del ajetreo de la ciudad?

3 comentarios:

  1. Una entrada que mantiene un ritmo tranquilo y que intenta no alterarse nunca. Reflexionando mientras las cosas se suceden, pero no dejas que nada te interrumpa. ¡Buen trabajo!
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Hola césar!
    gracias por comentar, Un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Maravillosa entrada letras preciosas gracias por compartir esta maravillosas letras Feliz semana saludos cordiales gracias

    ResponderEliminar

Comentar es un incentivo para el autor

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: