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martes, 31 de enero de 2017

Los últimos serán los primeros


Mercado del estraperlo. 
Debajo de la techumbre, 
existe un Pármeno y una Areúsa. 
Aquél canta canciones de vulgar trobador.
Ella le mira con frialdad calculada, con ganas y lascivia,
relamiéndose los labios carmesí.
Como poetas de la urbe, la chusma declama. 
Son las masas ingentes y los últimos de la fila. 
Por detrás de las rocas y la arena, 
del terremoto y del volcán, 
como siervos de la gleba, los hombres cavan la tierra.
Las mujeres hilvanan en el telar.
Rueda la rueca misteriosa 
y profanada por el capitalismo nuevo,
entre vieja sangre y sudor agrio de una frente expropiada.
Como ungüento para las heridas, así canta la madre. 
Así, la hija. Ay, la niña, que la casan con un capataz con parné.
Amigo interesado del militar podrido de carne sibarita, 
un alto requeté venido a menos. 
Nada que ver con el míserioso suicidado de la revolución 
que murió fusilado 
a manos del primer cabo en ascenso que se le cruzó 
instantes después de desertar del bando nacional. 
Ay, pobre Paquita. Su amor de niña no pudo llorarle a tiempo.
Su retina tapada a la fuerza no vió las encrucijadas finales,
las ambiciones y la traición del capitán recién ascendido. 
Fue por hacer méritos.
Ni siquiera por las ordenanzas del régimen.
Pobre del opulento y rimbombante casadero nuevo rico.
No siendo mejor que el noble soldado, 
a quien el rancio abolengo del cura de ciudad 
y el Estado mismo 
se atreven a llamar haragán
y rojo pulgoso antes de empujarlo al paredón.
Los últimos siempre serán los primeros. En llaga y corazón.
Detrás del cráter del volcán y del terremoto ejecutor,
hay una familia, 
y unos pinreles torpes, con piececitos llenos de costras.
Los niños del hambre y de las faltas de ortografía.
Sentadas las mujeres sesentonas de la casa. Con varices y estrías. 
La tía y la abuela, cosen en un telar remozado.
La fachada está anticuada pero se pintó de pálido satén. 
Aun así, los usos, la rueca y el lino son propiedad del capital.
En estos tiempos de frenesí maldito 
duermen los contingentes de esclavos de la fábrica.
Llora la nieta delante de la tricotosa.
Aunque en la Transición se humilla a la República 
España tose de espanto mal disimulado.
Por lo menos se come pan blanco. 
Pan para hoy y hambre para mañana, como dice el refrán. 
Un refranero sabio que se ríe de todos.
Una ristra de parados que enfila la acera. 
Una cola que llega hasta la taberna del tío Tono. 
Un campo que ya no da más de sí.
Y la ciudad de neón que endiabla los sentidos 
y reclama la atención.
Todos enjutos se van. 
Es el éxodo laico de un Nuevo Testamento progre.
El del pobre y el emigrante. 
El del joven Nerd con padres sacrificados.
La informática crece e internet se expande.
La nieta ya creció y pelea por la conciliación laboral.
Mientras el bar de Antonio-hijo 
se llena para ver el Madrid-Barça.
Pero solo ese día.
Y el tío Tono es criado entre malvas. 
Arruinado.
Muy lejos de haber sido un ser feliz.
Echale cuentas, échale. Que los impuestos se te comen, 
como ratas a la basura. Nadie llega a fin de mes.
La crisis. ¿What crisis?- preguntan los de arriba.
Los de abajo se marchan a Alemania o a Londres, 
con el título bajo el brazo. 
Para terminar en la hostelería o el mini job.
Movilidad exterior, 
según dicen los eruditos de la banca y la política.
Los banqueros los prefieren preferentes, preferentemente.
Sueñan cientos de ovejas negras 
con millones de pesetas estafadas.
Serigrafiadas de esfinges poderosas. El pasado que se olvida.
Y los últimos se agarran a un clavo ardiendo. 
Enfermeros, médicos y auxiliares. 
Embolados con sábanas de tergal barato.
Mojados por las goteras del hospital.
Son de los primeros en organizar pitadas y esquivar cachivaches ruidosos.
Ya se ven megáfonos a lo lejos. 
Después les sobrepasan los activistas, 
los goliardos modernos, 
los quincemayistas,
los estudiantes y becarios malvivientes, 
los sindicalistas de base, 
los picapleitos laboralistas, 
los economistas de izquierdas, 
los autónomos inflados a impuestos,
los perroflautas y los taimados comunistas, 
los jubilados con baja pensión.
Los últimos y los primeros de la manifestación. 
Tanto unos y otros forman una pescadilla
que se muerde la cola. 
La madre que un día fue nieta de la Guerra Civil
se destaca entre la multitud. Echa espuma por la boca.
Rabiosa y desahuciada.
Sus cuatro churumbeles no entienden nada.
Todavía. Van los últimos.
El primero que apruebe las mates 
tendrá una tablet de segunda mano.
Esos niños del futuro son los últimos damnificados.
Serán los primeros en despertar.
Quienes perdieron la herencia del tío Tono.
Y que ahora viven en un piso de acogida.

No me cabe duda de que los últimos serán los primeros.
No hay otra.

**********************

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http://nuevoviajeaitaca.blogspot.com.es/

5 comentarios:

  1. Profundamente triste...Profundamente real...Profundamente bello...Una excelente estocada a una realidad que se empeña en seguir disfrazada...Tenía que ser tu tinta Amantísima Marisa la que lo dijera directo,sin tapujos,sin Décimas,sin Haiku,porque para gritar al viento esas verdades sólamente TÚ...Gracias por compartir hermosa...Te mando besitos y un gran abrazo,te quiero y te admira:
    María :)

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    Respuestas
    1. Hola mi querida amiga María,
      Y tú eres un resoplo de aire puro que me anima a usar esa tinta de aprendiza, de admiradora de tus letras. Te estoy muy agradecida por tus bonitas palabras, eres fuente de inspiración para mí con tu cariño y apoyo. Este blog y su talento colectivo no tiene precio. Muchas gracias por leerme. Yo también te admiro.
      Besos a miles y un fuerte abrazo.

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  2. Marisa, I do not know all of the people and events of which your poem speaks, but i do know enough to see that it is a comment on the times, past, present, and future, in Spain. There are few segments of society, the economy, government, and the rapidly changing workplace that are not subjected to your critical review and comment, from the old ways and days to the Civil War, to the black market that for some reason still thrives.

    The depth and intensity of your feelings, especially your cynicism, are as clear and strong as good whiskey. May I offer you a hug and my respect for taking on the topics as you did, in verse? Thank you so much for sharing what is inside of you. Marisa.

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    Respuestas
    1. Hello Paula
      In the poem I make a vital journey through different sectors of population and state models. But fundamentally it is centered in the great disadvantaged, that enormous mass of population that conforms the social majority and that has suffered and continues undergoing the intervention of the main centers of power. Until we get to our days, which, as is well known, we apply cuts and restriction of social rights.
      The rhetorical figures and characters that appear are autochthonous and some are expressed in Spanish popular slang. Thank you very much for your support and for being always present.
      A hug ;-)

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  3. Maravillosas y encantadoras letras gracias por traer estas maravillas feliz semana Marisa gracias

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