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lunes, 14 de noviembre de 2016

No me llames gatita 13.


Veinte minutos después, John entra en el salón y el aroma de su colonia llega a mi olfato, que reconoce enseguida el aroma de nuestra única noche de pasión. Es increíble lo que este hombre me hace sentir con tan solo oler su colonia.
John deja sobre la mesa auxiliar una carpeta y, sentándose junto a mí en el sofá, saca unos dosieres y empieza a hablar con naturalidad y seguridad mientras yo trato de comprender cómo puede estar tan tranquilo teniendo en cuenta la situación que hay fuera y, peor aún, la que tenemos aquí dentro.
-  Hemos traído unas fotos de algunos sicarios que creemos que Parker podría haber contratado para que le hagan el trabajo sucio. - Me entrega uno de los dosieres con las fichas policiales de cientos de criminales y añade: - Quiero que le echéis un vistazo y tratéis de recordar si habéis visto a alguno de esos hombres últimamente. Por norma general, estos tipos suelen estudiar los movimientos de su objetivo personalmente.
Empiezo a ojear las fotos de los criminales del dossier y me sorprendo al encontrar una cara conocida. La cara del tipo que hace un par de horas me ha entrado en el bar. Le paso el dossier a Berta y le señalo la foto del tipo, ella la observa y dice asombrada:
-  ¡Es el bombón que estaba contigo en el bar! - Todos me miran sorprendidos y Berta se afana en aclarar. - Lo que quiero decir es que ese tipo se ha acercado a Cat esta noche en el bar, justo antes de que vosotros aparecierais.
-  ¿Te dijo algo? - Me pregunta John con el ceño fruncido y mirándome molesto.
-  Sí, me preguntó por qué estaba sola, le dije que estaba acompañada y se fue por donde vino. - Le contesto encogiéndome de hombros. - No me pareció peligroso, ni siquiera pensé en él como una amenaza, la verdad...
-  Ni se te ocurra salir de la casa, Cat. - Me ordena John mirándome con gesto serio. Abro la boca para protestar pero John, señalándome con el dedo índice con amenaza, me interrumpe antes de que logre pronunciar palabra: - No me hagas esposarte.


Levanto las manos en señal de inocencia y cierro la boca. Cuando John se pone tan rotundo es mejor dejar que se tranquilice solo, hablar con él es discutir y no sirve de nada.
-  De acuerdo. - Respondo resignada.
-  ¿De acuerdo? - Preguntan atónitos mis padres, los padres de Elliot, Elliot y Berta.
-  Sí, de acuerdo. - Les repito molesta. - No quiero que me maten y mucho menos que os maten a vosotros por mi culpa, así que estoy de acuerdo.
-  Chico, no sé cómo lo habrás hecho, pero has conseguido hacer cambiar de opinión a Cat y que no diga la última palabra. - Bromea mi padre.
-  Siento decepcionarte, pero no he tenido nada que ver con el cambio de opinión de Cat, yo también estoy sorprendido. - Le dice John a mi padre sin dejar de mirarme extrañado. - Cat, quiero que me expliques cómo viste a ese tipo qué te dijo exactamente.
-  Ya te lo he dicho. - Respondo malhumorada. - Berta fue a pedir las copas y yo busqué una mesa libre y me senté. Ese tipo se me acercó y me preguntó qué hacia una chica tan sola allí y le dije que no estaba sola, él asintió y se marchó. Luego llegó Berta y dos segundos después llegasteis vosotros.
-  ¿Nada más? - Insiste John.
-  Nada más. - Sentencio molesta.
Seguimos viendo fotografías, pero el único que recordamos haber visto es al tipo del pub. Agotados y muertos de sueño, nos retiramos a nuestras habitaciones, excepto Elliot y John, que se reúnen con sus agentes y comprueban que se hayan instalado en la casa de invitados.


A la mañana siguiente, me levanto y me doy una ducha antes de bajar a desayunar a la cocina. Extrañada, miro el reloj y me sorprendo al descubrir que es más de mediodía y nadie ha venido a despertarme.
-  Buenos días, cielo. - Me saluda mi madre al verme entrar en la cocina. - ¿Has dormido bien?
-  Buenos días, mamá. - Le respondo dándole un beso en la mejilla. - He dormido, que ya es más de lo que esperaba. ¿Dónde está todo el mundo?
-  Elliot, Philip y Bárbara han ido a su casa a por algo de ropa acompañados de varios agentes, tu padre y John están en el despacho y Berta está abajo en el gimnasio, decía que si no hacía un poco de ejercicio se subiría por las paredes.
-  ¿De qué hablan papá y John para tener que encerrarse en el despacho? - Pregunto con la mosca detrás de la oreja y, cuando veo el gesto contrariado de mi madre, insisto: - ¿Qué está ocurriendo, mamá?
-  Tu padre ha recibido una llamada de teléfono, no sé de quién, y se ha puesto nervioso. Le he preguntado qué pasaba justo cuando ha aparecido John y los dos se han encerrado en el despacho. - Me responde mi madre preocupada. - No estoy segura, pero creo que quien ha llamado podría ser Ben y ya sabes cómo se pone tu padre con tan solo oír hablar de él.
-  ¿Ben? - Pregunto confundida.
Ben es mi ex novio. Por supuesto, mi padre lo odia. Es el chico malo de padres ricos de Westcoast, un niño grande cuyo único objetivo en la vida es divertirse y poco más, pero que conmigo siempre se ha portado como un auténtico caballero. Mi relación con él acabó hace poco más de dos años, cuando yo decidí aceptar la oferta de trabajo que me llevó a Sunset, pero hemos mantenido una relación de amistad desde entonces y, siempre que he venido a Westcoast de visita nos hemos visto, ya me entendéis.
Tras beberme un vaso de zumo de melocotón, le digo a mi madre:
-  Voy a ver qué pasa. - Salgo de la cocina y me dirijo al despacho de mi padre donde él y John hablan prácticamente en susurros. Llamo a la puerta del despacho y pregunto al mismo tiempo que la abro: - ¿Se puede?
Ambos me miran, intercambian una indescifrable mirada entre ellos y finalmente mi padre asiente con la cabeza y me hace un gesto con la mano para que me siente en la silla libre, al lado de John y frente a él. Busco la mirada de John, pero la esquiva. Parece tenso y, cómo ya es habitual en él, está con su cara de pocos amigos.


-  ¿Ocurre algo? - Le pregunto a mi padre preocupada.
-  Ha llamado Ben. - Me responde mi padre.
-  ¿Y cuál es el problema? - Pregunto sin entender a qué vienen las caras de ambos.
-  Ben siempre es el problema. - Puntualiza mi padre.
-  Papá. - Le advierto sin ganas de discutir. - ¿Qué quería Ben?
-  Pues no lo sé, no ha querido decírmelo. - Me contesta mi padre enfadado. - Dice que solo hablará contigo y que no piensa hacerlo por teléfono.
-  Yo me encargo de Ben. - Le respondo levantándome de la silla.
-  Cat, antes de que invites a tu amigo a venir, asegúrate de que realmente confías en él. - Me advierte John con una mirada fría. - Todo el mundo tiene un precio y el que Parker pagará por ti te aseguro que es muy elevado.
-  Yo me encargo de Ben. - Sentencio antes de salir del despacho. Subo a mi habitación y enciendo mi teléfono para llamar a Ben, a quién le digo nada más descolgar: - Espero que sea importante, me temo que esta llamada me va a traer más de un problema.
-  Me alegro de oírte, nena. - Me responde Ben. - Joder Cat, ¡en menudo lío andas metida! Necesito hablar contigo de algo, pero no puedo hacerlo por teléfono. ¿Podemos vernos?
-  Es imposible que me dejen salir de aquí y más imposible aún que pueda escaparme sin ser descubierta, ¿qué es lo que quieres, Ben?
-  Ayudarte, pero no me fío de esos agentes que te custodian ni de nadie. - Me contesta Ben preocupado. - Tú tampoco deberías fiarte de nadie, Cat.
-  Sabes algo. - Afirmo. - Ven a casa de mis padres, yo me encargo de que te dejen entrar y de que nos dejen hablar a solas. Pero más te vale que sea algo importante y relevante, de lo contrario nos matarán a los dos y yo te odiaré por meterme en más líos de los que ya tengo, que no son pocos.
-  Estaré allí en media hora. - Me responde y añade antes de colgar: - Se trata de algo relevante y muy importante para tu seguridad, pero tampoco te voy a negar que la idea de volver a verte me vuelve loco.

Como era de esperar, a mi padre no le hace ninguna gracia recibir la visita de Ben, pero a John tampoco parece gustarle en absoluto, aunque no me dice nada y simplemente se limita a mirarme furioso, cosa de la que ya estoy acostumbrada.

3 comentarios:

  1. Amor,intriga,deseo,gatita y su John :))) Muy emocionante en muchos sentidos ME ENCANTA Rakel...Gracias por compartir,besitos hermosa :)

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    Respuestas
    1. Muchísimas gracias, Maria!! Mil besotes para ti, preciosa!!! ;-)

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  2. Maravillosa entrada llena de sentimientos maravillosos gracias por compartir Rakel saludos cordiales :))

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