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viernes, 1 de julio de 2016

¡VAS A MORIR!

¿Tienes miedo a la muerte? ¿Piensas que la muerte es el final de todo?
Existe una delgada línea entre estar vivo a estar muerto. 
Tan solo nos separa una milésima de segundo, entre estar sano y que el médico nos de la noticia que un tumor recorre nuestro cuerpo. Tan solo una milésima de segundos para perder el control de nuestro vehículo y salirnos de la carretera. Tan solo una milésima de segundo para que nuestro corazón deje de latir.
¡Estamos a tan solo un segundo de la muerte!





En la sociedad occidental en la que vivimos, hay un miedo atroz a la muerte. Miedo a dejar de latir, a dejar de vivir, a respirar. Pero me sorprende que este miedo nos paralice tanto, que seamos incapaces de disfrutar aun así mucho más la vida. Es contradictorio, que el propio miedo a la muerte, nos acorrale y nos impida disfrutar del camino.


La pérdida de un familiar, amigo o cualquier ser querido es un hecho que inevitablemente nos produce dolor. Un acontecimiento que despierta en nosotros sentimientos de tristeza, rabia, impotencia... El dolor es inevitable, pero el sufrimiento sí lo es.

Cada persona que pasa por nuestras vidas, sea de la manera que sea, nos viene a dar una lección, nos aporta un granito de ella, nos brinda un aprendizaje.
Los seres queridos, nos regalan parte de su tiempo, de sus momentos, de su sabiduría, de sus éxitos, de sus triunfos. ¡Nos regalan MOMENTOS!

Es muy doloroso alejarnos de nuestros seres queridos, alejarnos de una forma irreversible. No volverlos a ver, no volver a compartir esos momentos que antes nos brindaban. Pero nunca se irán si los mantenemos en nuestro recuerdo. Quizás esta "frase hecha" suena demasiado mística, o quizás a consuelo de un guía espiritual. Pero todo lo contrario, es algo sencillo y puramente racional.




Recuerdo aún el fallecimiento de mi abuela como si fuera ayer. Ella era el ser más extraordinario que jamás habré conocido. Tenía unos valores increíbles y era amor puro.

Recuerdo el momento en que mi hermano, vino a mi cama a darme la noticia, sabía que era LA NOTICIA. Yo ya estaba despierta, y sabía perfectamente que esa noticia era lo que le corría tanta prisa contarme.
Me quedé inmóvil en la cama por unos segundos "haciéndome la dormida". No quería abrir los ojos y escuchar la triste noticia. Pensaba que si no me lo decía, que si me negaba a saber lo que sucedía, mi abuela estaría bien.
Una vez que supe el triste desenlace, permanecí en la cama intentando procesar esa sensación y emoción. Era la primera vez que sentía la muerte de cerca, y encima era ELLA. 
Ella fue la primera que me mostró el desgarrador sentimiento de una pérdida, el dolor de la muerte.
Recostada en mi cama quería escuchar a mi cuerpo, quería saber que se sentía, saber que iba a pasar a partir de ese momento sin su presencia.


No hay ni un solo día que no me acuerde de ella, que no hable con ella, que no la sienta. Ella no está ya entre nosotr@s, no puedo escuchar su voz, ni verla físicamente. Pero ella no se ha ido, ni se irá jamás. Con el tiempo, me he podido dar cuenta de que ELLA está conmigo, y lo mejor de todo, que está en MÍ.
Siento que ella ha forjado una pequeña parte de mí, ella forma parte de mi persona, de mi forma de ser. Sus grandes consejos y sobre todo su forma de ver la vida y trasmitirla, ha forjado parte de la mujer que soy yo ahora. Ella forma parte de mí.   
Todas las personas que pasan por nuestras vidas, SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE dejarán un pedacito de ellas dentro de nosotr@.

Personalmente no me da miedo la muerte, no vivo pensando en ella constantemente, pero soy consciente que más tarde o más temprano, tod@s tenemos ese desenlace. Y espero que el día que me toque bajarme del tren, haya podido disfrutar de este viaje con mucha intensidad. Que mis seres queridos se queden con la certeza que viví INTENSAMENTE, que disfruté del camino, que reí, que lloré, que amé, que bailé, en definitiva... QUE VIVÍ. 

Que en mi despedida se escuche más la música que los llantos, que haya más globos que lágrimas. Quiero que sea una celebración de la vida que tuve, ni más ni menos.
¡Estamos a tan solo un segundo de la muerte!

Recuerda Cupider@ que la muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventajas.




LES QUIERO CON MUCHO HUMOR


En memoria a tod@s mis seres queridos, que tras su marcha han dejado un pedacito de ell@s en mí. 

En especial a mi amiga "Mery", que recientemente su cuerpo ha partido, pero su esencia permanece. Una mujer valiente, luchadora, y capaz de sonreír con la muerte en los talones.
Gracias por todos los buenos momentos que quisiste compartir conmigo. Gracias por cada uno de tus consejos y palabras de aliento que me dedicabas todos los días. Gracias por forjar un poco más mi personalidad, por darme tanto.
Gracias por dejar dentro de mí, un pedacito de ti. 
Siempre vivirás en mí. "TEAILOVIU MERY".

3 comentarios:

  1. Es un placer pasar por su blog y regocijarse de sus reflexiones Saludos

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  2. Maravilloso encantadoras letra gracias por traer estas maravillas saludos cordiales feliz fin de semana

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  3. Hola La mirilla de cupido,el miedo a la muerte es en cierta forma normal,a veces ni siquiera es miedo a partir,sino miedo por quienes nos quieren y se quedan sin nosotros...Y no es malo tener miedo,eso nos recuerda nuestra humanidad...En mi país México se celebra con fiestas y altares la muerte...Toda una cultura,inculcada desde el preescolar. La muerte es un tema muy polémico y diría filosófico pero lo que yo quiero resaltar es la belleza de tu entrada,un homenaje a la amistad verdadera...Es un hermoso tributo a tu amiga Mery...Gracias por compartirlo con nosotros... ¡Besitos miles hermosa...!!! 😊 😊 😊

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