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viernes, 15 de julio de 2016

EL MISTERIOSO PROFESOR (RELATO ERÓTICO)

Bárbara acaba de terminar con la pareja que ella pensaba que era "el hombre de su vida". La situación en casa cada día era más incómoda, los conflictos eran más latentes, y ya no sentía ese amor profundo por él, debido a que su felicidad y estabilidad emocional fueron deteriorándose.





Un día, su hermano Cristián le habló de un profesor de él, que era bastante simpático y que podría hacer buena pareja con ella. Bárbara aún dolida y enamorada de su anterior relación, descartaba la posibilidad de conocer a ningún hombre en ese momento.


Cristián cada día insistía más en realizar un encuentro entre los dos, hasta que consigue intercambiar los teléfonos de Víctor y Bárbara.

Inicialmente eran mensajes esporádicos, saludos escuetos, hasta que con el paso de los meses las conversaciones iban fluyendo.

Bárbara aun sentía resentimiento con el género masculino, y esquivaba todo tipo de encuentro. El profesor hacía lo propio, ya que era una situación muy peculiar y atípica.


Transcurrían los meses e incluso los años, y ese encuentro jamás se produjo, pero la fluidez de las charlas aumentaba, pero ninguno de los dos se ponían de acuerdo para organizar dicha cita a ciegas.


Cristián mientras tanto, seguía insistiendo en que el encuentro se produjera, lo cual despertaba cada vez mayor interés en Bárbara. Quería salir de dudas, necesitaba saber quien era aquel misterioso profesor con el que whatsapeaba hacía ya casi tres años.



Ya cansada de esa situación, un día Bárbara le puso una especie de ultimátum. La situación de desconcierto, incertidumbre por descubrir aquel misterioso profesor la inquietaba, aumentando la presión con los continuos comentarios de su hermano.

Víctor se sorprendió de tal reacción, pero accedió a un encuentro. A tomar una copa de vino juntos y dar el paso de romper el misterio que durante tanto tiempo llevaban manteniendo.

Planearon una velada tranquila, simplemente conocerse y tomar una copa de vino en casa de Bárbara para salir de dudas.

A Víctor nunca le había funcionado eso que la gente llama "puntualidad",  haciendo esperar a Bárbara durante más de media hora, lo que provocó más nervios de los que ya podía tener.


Nada más cruzar el umbral de la puerta, la sensibilidad innata que caracterizaba a Bárbara hizo quebrar en pedazos la seguridad de la chica. Sintió una fuerte sacudida en su interior. Su instinto más animal hablaba por todo su cuerpo. Sabía que había magia, y rápidamente entendió las palabras de su hermano sobre aquel misterioso hombre.

Por alguna extraña razón, el nerviosismo atormentó a la joven, algo inusual en ella. La presencia de aquel joven enmudecía la arrolladora personalidad de Bárbara, que simplemente lograba centrarse en no parecer lo nerviosa que estaba.

Todo marchaba bastante bien. Existían algunas miradas de complicidad por ambas partes, lo que aumentaba el nerviosismo de la joven.

Él era consciente del nerviosismo que producía en ella, y aprovechaba para aumentar la tensión entre ambos.

Hubo un momento de acercamiento del profesor hacia Bárbara, en el que le dio un delicado pero sensual beso en el cuello. Bárbara reculó rápidamente, ya que sentía que la situación se le escapaba de las manos, y era algo que no acostumbraba a acontecer.

La botella de vino continuaba bajando a medida que la tensión sexual entre ambos iba aumentando. 
Bárbara se esmeraba continuamente en dominar la situación con distanciamiento, con frialdad. Pero la joven sabía que de nada serviría, que el calor que brotaba de su cuerpo tenía nombre propio, y estaba frente a ella.



Sin darse cuenta, sin apenas percatarse de lo sucedido, tenía al joven sobre su cuerpo desnudándola. Perdió la noción de lo que estaba sucediendo. 

Las manos de Víctor desabrochaban su ropa, acariciaban su piel, susurraban deseo.
Bárbara había perdido la batalla, pero había ganado más de lo que hubiera imaginado. Sentía como cada pedacito de su piel, cada poro se estremecía con el roce de las yemas de sus dedos.
El misterioso profesor dominaba la situación en todo momento. Ordenaba con pequeños gestos, encontrándose como pez en el agua. 

Bárbara estaba recostada en el sofá, con un cojín entre sus piernas. Acomodó a Víctor entre ellas. Tenía una vista exquisita. Podía contemplar todo el cuerpo del joven bajo su mirada. Comenzó a acariciar el torso desnudo del joven, con dulces caricias. Víctor parecía encontrarse cómodo, pero a su vez bastante excitado, lo que logró alcanzar una erección tocándose con sus propias manos. Bárbara admiraba aquella imagen con deseo. 

Las respiraciones de ambos se iban entrecortando a medida que la pasión se hacía latente en sus cuerpos.

Víctor se incorporó, y con ese aire dominante que le caracterizaba, agarró a Bárbara y la arrodilló en el suelo, de espaldas a él. Con sus manos recuestó el pecho de la joven en el sofá. El joven se colocó justamente detrás de ella, para así poder sentirla con más ansias. Lentamente se introdujo dentro de la chica, muy suave y con sutileza, provocando un ligero suspiro en Bárbara.


Comenzó a aumentar el ritmo paulatinamente, y a su vez, agarró a la chica de los hombros para levantarle la espalda. Víctor presionaba pecho contra la espalda de la joven, y con sus largas manos agarraba fuertemente los pechos de ella.

El vaivén de las caderas de Víctor, la estimulación de sus pechos, los gemidos al oído, el aliento en el cuello, hicieron que la joven rápidamente alcanzara un placentero orgasmo.

Cayó extasiada, dejando reposar su pecho sobre el sofá, mientras el joven aumentaba con frenesí en busca de su propio orgasmo, que llegó a tan pocos minutos del de Bárbara.

El torso del joven se inclinó sobre la espalda de la chica, descansando de aquel mágico momento... culminando tal ansiado encuentro tras tres largos años de misterio.




3 comentarios:

  1. Precioso relato lleno de pasíon gracias por traer estas maravillas saludos cordiales gracias por compartir

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  2. Wuauu...¡Que vengan los bomberos que me estoy quemando....!!! Gracias a Dios mi Coca Cola no me abandona...Aajajajajaja....Sensualmente bello La mirilla del cupido y sobretodo,como decimos por acá "Sin perder el estilo"....Gracias por compartirnos la pasión de tus letras y es que...¡Qué sería de la vida sin pasión...!!! Magistral amiga... Aprovecho para desearos un estupendo finde... ¡Besitos miles hermosa...!!! 😊 😊 😊

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  3. Me gusta mi erotismo bien hecho, al igual que la suya, Cupido. Es eficaz y muy bien escrita, sin quitar nada a la imaginación. ¡Gracias!

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