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lunes, 25 de julio de 2016

El mago y el caballero



Cierta mañana de primavera, en el interior de un bosque, caminaba un noble caballero
de la edad media. Sentía la necesidad de encontrar un poco de soledad para meditar,
así que no lo pensó dos veces y se interno montado en su fino caballo blanco.
Venía llegando de un largo tiempo en que había permanecido en el campo de batalla,
defendiendo y aumentando el poderío e imperio de su rey.
Aun con su armadura puesta, bajó del caballo y a la sombra de un árbol se sentó a pensar.
Estaba hastiado, cansado y sintiéndose sin sentido, tantos anécdotas vividos día a día
durante las batallas que ya no sabía si luchaba para la ambición del rey o por preservar
su propia vida. Y al final seguía siendo el mismo, un caballero de la corte real al que solo
se le alimentaba su ego con menciones y honores por ser un guerrero y gran soldado.

Retiró su sallet sintiendo por fin una parte de libertad, en el mismo momento que el viento
sopló directo en su cara y despeino los cabellos. Cuanto hacía que no sentía esa sensación,
pudo escuchar el trinar de algunas aves y las ramas mecidas por el viento.
Una diferente manera de ver la vida, antes solo escuchaba el eco de hierros chocando,
gritos de dolor y angustia, otros de impulso para contra atacar al enemigo entre ordenes
y maldiciones.
Valoraba que seguía vivo y con la posibilidad de encontrar otra manera de ver la vida.
Su meditación fue interrumpida por una nube de humo blanco que se formo delante de él,
era un viejo mago haciendo su aparición.

- No temas noble caballero, solo pasaba por aquí y mire que algo te preocupa –
- ¿Acaso te ha cansado el ritmo de vida absurda que llevas?-
- tal vez planeas tus próximas batallas para satisfacer a tu amo, el rey -
- No me he presentado, pero no importa… -
- Soy un viejo mago que también sirvió a la corte, trabajando para lo que ellos pedían,
  llenando el saco del ego y los delirios de grandeza que los hiciera sentirse únicos
  e invencibles –
- sí, al igual que tu, hubo un día que me canse, decidí retirarme huyendo de allí –
- Me llamaron cobarde, yo mismo así lo sentí, pero no me arrepiento –
- Ahora soy un cobarde feliz y no un infeliz valiente –
- Ese valiente que reflejas con tu impresionante armadura y una espada que envidiaría
  cualquier caballero del reino –
- Pero puedo verte al rostro, ahora que has retirado tu sallet, noto en el fondo de tus ojos
  un temor y miedo. - - No te culpo, debe ser difícil superar una batalla y salir vivo –
- Pero tienes la oportunidad de mostrar la verdadera valentía, esa que pesa, la de los

   prejuicios que lastiman al ego y nos hacen ver como cobardes –
- El mismo valor de desistir a esa forma de vivir encerrado bajo una armadura que oculta
  a tu verdadera identidad –
- Todo depende del lado que desees mostrar –
- Somos como la luna, que sin necesidad de los colores del arcoíris, tiene magia y belleza –
- Tanto que los poetas se inspiran con ella y a las doncellas hace soñar. –
- Llevas la armadura, que muestra tu lado gris y oscuro tal como esa luna –
- Sin embargo dejas de ser misterio y se puede ver el lado iluminado de tu ser –
- En este preciso momento que muestras tu verdadero rostro al viento, –
- Con su real naturaleza donde se irradia luz de bondad pero también el miedo –
- Algo normal en los hombres -
- Brillas en tu humildad al dejar de lado al ego –

- Pero solo en ti esta el momento de la decisión –
- Querer brillar como luna llena, o, mantenerte en el lado turbio, bajo esa armadura –
- Que en su interior de hierro guarde tu verdad, mezclada con los miedos –
- Luz de los valientes, oscuridad de un alter ego –
- Somos hijos de la luna noble caballero –
- Tenemos sus dos hemisferios, el oscuro y negro -
- Con la opción de uno claro con luz. –
- Ha sido un placer, le dejo con su meditación para que encuentre al verdadero hemisferio –

Con la misma forma de llegar, el humo estuvo presente y el mago desapareció sin volver más.
Dejando al caballero en su propia búsqueda que lo hiciera decidir, solo tenía dos opciones,
oscuridad o luz, el blanco o el negro, valiente infeliz o cobarde feliz…

(Dejar de lado lo material, la posición, hasta el poder, no es fácil. Vivir con las simplezas de
  la vida y tan solo con lo que se tiene, tampoco, pero deja un mejor sabor de boca…)

Xavier H.©

4 comentarios:

  1. Bella historia,son del tipo de tinta que me gusta...tinta que no sólo se desplaza sino revela...Deja un mensaje,una reflexión...Gracias por compartir Xavi.. ¡Te mando abracitos con cariño,que tengáis una gran semana...!!! 😊 😊 😊

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  2. Una maravillosa historia encantadora feliz semana saludos cordiales gracias

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