Lo Último

Novedades en la pestaña Extras, si eres Autor no olvides revisar las Normas con regularidad


Recomendamos utilizar Google Chrome para ver el blog completo

lunes, 9 de mayo de 2016

Así empiezan algunos libros VI


Esta entrada corresponde al mes de febrero de la sección de mi blog "Bienvenido nuevo mes literario" que trata de inicios de libros.

"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta. Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita"
  Este es un comienzo tan sugerente como pueda serlo un comienzo de novela; un comienzo musical, pictórico y de un estilismo literario que me hace imaginar al autor depurando la frase durante horas hasta sacarla al papel limpia de todo aditamento no imprescindible. Uno de esos comienzos en los que no hay una coma de más ni de menos.
   Todo el mundo conoce la historia, si no del libro, al menos de la excelente película que Stanley Kubrick realizó en 1962, apenas siete años después de publicada la novela en París en una editorial especializada en novela erótica y pornográfica. La puritana sociedad estadounidense de la época hizo que en USA fuera rechazada por varias editoriales.
Este autor que dijo: "La literatura y las mariposas son las pasiones más dulces de la humanidad"  y "No es improbable que, de no haberse producido la revolución rusa, me hubiese dedicado exclusivamente a los lepidópteros y nunca hubiese escrito una novela", imaginó un personaje dulce y embaucador como una mariposa y puso tras su pista a un profesor, un tanto pedófilo, con tendencia a las menores, al que hizo bailar al son de la más bella Papilio que se pudiera imaginar.
Lolita, a pesar de sus doce años, no es inocente, juega con Humbert Humbert hasta volverle loco de deseo y llevarle a cometer actos que nunca hubiera pensado. Pero Lolita tiene doce años y está en manos de una madre egoísta que sólo aspira a cazar al profesor, pasando por encima de las necesidades e intereses de su hija adolescente, casi una niña en realidad.
La novela está escrita con tal sutileza y habilidad que en ningún momento resulta grosera ni, mucho menos, pornográfica. Hace del deseo por una menor pura poesía. No hay escenas escabrosas, ni, por supuesto, pornográficas. Humbert Humbert, tal como se le retrata en el ficticio prólogo de la novela, donde se le achaca la autoría de las hojas que siguen (la novela en sí) "es un anormal. No es un caballero. Pero, ¡con qué magia su violín armonioso conjura en nosotros una ternura, una compasión hacia Lolita que nos entrega a la fascinación del libro, al propio tiempo que abominamos de su autor" 
Y así, entre el deseo perverso de Humbert Humbert, la histeria egoísta y parlanchina de Charlotte Haze y la inocencia herida y manipuladora de Lolita, nos vamos adentrando en una de las novelas más hermosas y transgresoras del siglo XX.


Te espero en Cuéntame una historia

2 comentarios:

  1. ¡Estupenda reseña Rosita....!!! Una novela que te lleva con ella... Gracias por compartir ¡Besitos miles hermosa...!!! :)

    ResponderEliminar
  2. Maravillosa entrada gracias por traer estas maravillas saludos cordiales Feliz semana

    ResponderEliminar

Comentar es un incentivo para el autor

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: