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lunes, 14 de marzo de 2016

La Verdadera Mediocridad


Por Salomón Acuña - Metacracia Web

Estoy seguro que todos hemos escuchado alguna vez palabras como excelencia, conformismo y, por supuesto la que resalta en el título, mediocridad. Lo común es que se piense en la primera como aquella que es deseable o que queremos obtener y las segundas pues todo lo contrario, y yo no voy a afirmar que eso esta mal pero si pienso darle una connotación distinta a esas palabras.

El gran protagonista de hoy no es la mediocridad si no el conformismo. Yo en lo personal pienso que la mediocridad es una consecuencia del conformismo, pues a medida que nos vamos conformando con lo que tenemos sin buscar maneras de mejorar entonces nos vamos convirtiendo en personas mediocres, es decir, personas que no buscan dar algo mas, ir mas allá, mejorar, etc. Lo que sucede normalmente es que vemos a las personas que se comportan de ese modo como malas personas, personas de las que nos debemos alejar porque no nos van ayudar e incluso podrían entorpecer el camino hacía nuestros sueños y eso no es totalmente una mentira, pero todo depende de que entendamos por excelencia.

Lo excelente es tradicionalmente entendido como "lo mejor", "el primero", "el mejor", a mi me agrada mas el termino "lo mejor posible", y no es un límite el posible, es solo una duda razonable porque el problema principal es que no entendemos aquellos tres términos por separado si no como un conjunto, es decir, que lo excelente o la excelencia es "lo mejor o el mejor que llega de primero, cumple o sobrepasa los estándares". Y eso no siempre es así, hay veces en que nos esforzamos muchísimo y sin embargo alguien lo hace mejor que uno, o que por circunstancias ajenas a nuestra voluntad (como la trampa), no quedamos de primero y solo por eso no habremos hecho un excelente trabajo o no seremos excelentes personas, dignas al menos de algún lugar, y si el trabajo que debíamos realizar no nos gusta o somos objeto de maltratos y cosas por el estilo.

Es entonces cuando nos encontramos con el mérito, una palabra que las personas que usan mucho las anteriores parecen no conocer, porque el mérito entendido como el lugar que cada quien merece en una organización de acuerdo a sus habilidades y logros no puede ser definido por nadie distinto a uno mismo, por lo que la excelencia tampoco puede ser definida por alguien distinto a ti. Es posible que una persona sea tan caradura como para creerse excelente sabiendo que no ha hecho lo mejor que puede, que no esta feliz con su rendimiento, que esta haciendo algo para lo que no esta calificado o peor aún que esta haciendo algo que no ama. Pero nunca va a alcanzar el éxito, ya no porque los demás tengan una idea errada de lo que es la excelencia si no porque de verdad no lo esta siendo, y si existe alguien a quien no podremos mentirle jamás es a nosotros mismos.

Voy a ilustrar lo que digo con un ejemplo que seguros todos han experimentado. En la escuela el excelente es el que saca las mejores notas, y el mediocre es el que siempre saca malas notas, pero ese que saca malas notas siempre hace su mayor esfuerzo por mejorar, solo que no lo consigue y eso puede deberse a distintos motivos, por ejemplo, hay personas que definitivamente son malas para las matemáticas (eso no es mal de morirse, todo se puede resolver con una calculadora). Entonces, se supone que habiéndose esforzado al máximo, esta persona es mediocre y conformista solo porque no llega a cumplir con el estándar, y ¿Quién coloca ese estándar? Es muy probable que la persona que saca buenas notas sea muy mala para algo en lo que esa persona "mediocre" es excelente, en mi caso siempre he sacado buenas notas pero no soy capaz de hacer un circulo medianamente simétrico sin un compás, mucho menos pintar algo distinto de cosas sencillisimas.

De modo que en nuestra historia sobre la mediocridad, lo único que es realmente mediocre es no hacer lo que uno ama, intentar mentirse así mismo para complacer a los demás o no dar el todo por el todo cuando se hace lo que se ama, es así de sencillo, no tiene que ver con estándares ni notas, mucho menos de lo que los demás digan o piensen, sin importar si son unos completos desconocidos o tus padres, maestros y amigos. Solo tú puedes decidir hasta que punto estas conforme con algo, hasta que punto estas feliz o cuando quieres más y mejor. Hay personas que son mas ambiciosas que otras, todos somos buenos en algo y malos para otras cosas, entender esto es crucial porque nos da humildad, la capacidad para respetar y tratar a todos por igual.

La verdadera excelencia y la verdadera mediocridad no son mas que decisiones, nadie puede decirte si eres una cosa o la otra, todo está en ti, así que tu decides.

2 comentarios:

  1. Una interesante y maravillosa entrada gracias por compartir saludos cordiales gracias

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  2. ¡Estupendo Salomón...!!! Creo lo principal es no juzgar a los demás ni etiquetarlos como exitosos o no,pues como bien haces ver en tu artículo,todos tenemos capacidades diferentes y lo mejor que podemos ser como seres humanos es tratarnos con empatía,ponernos en los zapatos del Otro y así no ser tan duros al cuestionar...ME HA GUSTADO MUCHO ...Es una entrada que sin duda te lleva a la reflexión...Gracias por compartir.... ¡Te mando abracitos con cariño..!!!:)

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