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lunes, 4 de enero de 2016

Tú, yo y las estrellas 10.


Al día siguiente me levanto a las seis de la mañana y salgo a correr con Thor por el parque. A las siete de la mañana salgo del baño ya duchada, vestida y peinada, dispuesta a ir a trabajar. Cojo un zumo individual de piña de la nevera y bebo por la pajita al mismo tiempo que recojo mi bolso y meto mi teléfono móvil dentro. A las siete y cuarenta y cinco estoy subiendo en el ascensor del edificio de Enjoy.
     -  Puntual como un reloj suizo. - Me dice Iván sonriendo en cuanto salgo del ascensor. - ¿Has tenido algún problema para encontrar tu plaza de aparcamiento?
     -  Ninguno. - Respondo con una sonrisa, contenta de empezar por fin a trabajar. - ¿Has tenido algún problema al modificar y añadir las cláusulas en mi contrato?
     -  Ninguno. - Me responde de la misma forma que yo, como si de un juego se tratara. - Vamos a tu nuevo despacho y allí podrás leerlo antes de firmarlo.

Iván me devuelve al ascensor y entra detrás de mí. Pulsa el botón de la última planta, donde se encuentran los despachos de los directivos, incluido el mío. Casi son las ocho de la mañana y la oficina está totalmente desierta. ¿A qué hora empiezan a trabajar aquí? Yo en Múnich ya me habría tomado dos cafés en mi despacho y habría discutido con mi ayudante unas veinte veces.
     -  No te preocupes, en menos de cinco minutos esto parecerá el metro en hora punta. - Me responde Iván como si pudiera leerme la mente. Me lleva hasta el despacho del director de relaciones públicas, es decir mi despacho, y descubro que está justo al lado del despacho del director general, a lo que Iván, como si realmente me leyera la mente, me dice: - El director general cree que el departamento de relaciones públicas debe de estar completamente guiado a la dirección general de la empresa, si no consigues ganarte su confianza como profesional, no habrá nada que impida que el señor García te despida.

Entro en mi nuevo despacho y lo primero que hago es contemplar las vistas de la ciudad. Desde esta altura y en pleno centro de una ciudad como Barcelona se puede contemplar el mar, la montaña y todo el casco urbano. El escritorio es de madera de nogal, grande y fuerte. El sillón es de los buenos, ergonómicos y muy cómodos. Me siento en mi nuevo sillón e Iván me tiende el contrato para que lo lea mientras él se encarga de avisar al técnico informático para que venga a instalarme mi nuevo portátil y el móvil de empresa.
     -  Hola, soy David Romero, el director del departamento de informática. - Me dice un tipo pelirrojo que ha entrado en el despacho tras llamar a la puerta y recibir permiso para entrar. - He venido personalmente para conocer a la nueva directora de relaciones públicas de Enjoy y de paso instalar tu nuevo portátil y entregarte tu nuevo móvil de empresa.
     -  Encantada de conocerte, David. - Le respondo estrechándole la mano. - Soy Eliana Robles, aunque prefiero que me llamen Eli.

Continúo leyendo mi contrato y cuando confirmo que todo está correcto lo firmo y se lo entrego a Iván. Él lo guarda en una carpeta y cuando David termina de hacer su trabajo y se despide dejándonos solos a Iván y a mí, Iván me dice:
     -  Te enseñaré a utilizar nuestra base de datos para que tengas acceso a toda la información de nuestros clientes, ya sean antiguos o actuales. A las nueve en punto tienes la reunión con el director y el subdirector general y a las diez con el resto de directivos de Enjoy. El director general tiene una reunión importante a las doce, pero puede que quiera que vayas con él como la directora de relaciones públicas, pese a que hoy sea tu primer día. - Me dice con tristeza.
     -  ¿Qué tiene eso de malo? - Pregunto confusa.
     -  La reunión es con uno de los clientes más importantes de Enjoy, Jesús Roldán. - Me explica. - Por una serie de desafortunados acontecimientos, Jesús Roldán quiere dejar de ser nuestro cliente y el señor García está tratando de convencerle para que siga con nosotros.
     -  ¿Desafortunados acontecimientos? - Pregunto interesada. - ¿Quién metió la pata y cómo?
     -  El antiguo director de relaciones públicas. - Me contesta Iván. - Invirtió el dinero de Roldán en un fiasco de evento y el director general, después de hacer la vista gorda en varias ocasiones anteriormente, no le quedó más remedio que echarle. Fue entonces cuando me enteré que habías dimitido en Weiner y les dije a todos que tenía la persona idónea para ocupar la dirección de relaciones públicas de Enjoy. El señor García me dio carta blanca en cuanto le hable de tu trayectoria, se quedó asombrado. Eres lo que esta empresa necesita para seguir siendo lo que era.
     -  El director debe confiar plenamente en tu criterio si ha permitido que me contrates sin siquiera conocerme. - Opino. - Pero, cómo tú bien has dicho, vamos a trabajar codo con codo, ¿crees que seremos capaces de trabajar en equipo?
     -  Eso lo veremos ahora mismo. - Me responde sonriendo. - Son las nueve en punto, debe de estar esperándonos en su despacho.

Cojo mi agenda, mi blog de notas, un bolígrafo y mi nuevo móvil de empresa y salgo de mi despacho siguiendo a Iván que, tras llamar a la puerta del despacho del director, la abre y le escucho decir:
     -  Os presento a la nueva directora de relaciones públicas de Enjoy. - Tira de mi brazo para que me adentre en el despacho y doy un par de pasos hasta que veo a Santi y a Raúl. - Os presento a Eliana Robles. - Se vuelve hacia a mí y señalando primero a Santi y después a Raúl, me dice: - Ellos son Santiago García y Raúl Pérez, el director y el subdirector de Enjoy, respectivamente.
     -  ¿Eli? - Balbucea Santi.
     -  ¿Eres nuestra nueva directora de relaciones públicas? - Me pregunta Raúl divertido.
     -  ¿Os conocéis? - Pregunta Iván sorprendido.
     -  Iván y Raúl, ¿podéis dejarnos un minuto a solas? - Les dice Santi más con tono de orden que de petición amigable. Ambos obedecen rápidamente sin rechistar y, cuando nos quedamos a solas, me dice con una sonrisa divertida: - Así que eres mi nueva directora de relaciones públicas. Si no fuera por la cara que has puesto al verme, pensaría que lo tenías todo preparado.
     -  Hubiera preferido que mi jefe fuera un ogro. - Murmuro. - ¿Cómo no me he dado cuenta antes? Puede que el apellido García sea el más común en España, pero nunca imaginé que tú fueras la misma persona que mi jefe. Esto es un desastre.
     -  ¿Tan malo te parece trabajar conmigo?
     -  No, no es eso. - Le respondo ruborizada. - Lo siento, lo último que quería era incomodarte.
     -  ¿Qué te preocupa, Eli?
     -  Me preocupa que seas mi jefe y, por supuesto, este hecho anula toda posibilidad de cita o salida con amigos para emborracharnos. - Le digo dejándome caer en uno de los sillones. - ¿Cómo voy a emborracharme con mi jefe?

     -  No me veas como tu jefe, solo como un compañero de trabajo. - Me contesta. - No sabía quién eras cuando Iván me habló de ti y supe que te quería en mi equipo. Has añadido una cláusula con un mes de prueba, si pasado ese tiempo quieres irte no seré yo quién te lo impida. Solo te pido que nos des una oportunidad como compañeros de trabajo y como compañeros de borrachera.
     -  De acuerdo, señor García. - Bromeo.
     -  Mmm. Me gusta como suena. - Me dice Santi riendo antes de abrir la puerta de su despacho y dejar pasar a Iván y Raúl. - Chicos pasad dentro, por favor. - Les hace un gesto para que se sienten y continúa hablando: - Dado que ya nos conocemos, podemos ahorrarnos las presentaciones y aprovechar esta hora para trabajar en el asunto de Jesús Roldán, quiero que Eli esté en la reunión de las doce, ella sabrá manejarlo mejor que nosotros, pero debemos ponerla al día.
     -  Habláis del tal Roldán como si fuera un...
     -  Ogro. - Me interrumpe Santi. - Es un ogro de por sí, pero teniendo en cuenta cómo la hemos cagado con él, tenemos que estar agradecidos de que haya aceptado reunirse con nosotros.

     -  Iván me ha contado un poco por encima lo que pasó, pero me gustaría conocer bien los detalles para poder saber de qué estamos hablando. - Comento. - Quiero el informe de lo que ocurrió con mi predecesor y todos los informes sobre los eventos organizados para Roldán, incluyendo cuentas, hojas de gasto, preferencias, toda la información que tengáis sobre Roldán quiero conocerla, es la única forma de hacer que confíe en mí como profesional.
     -  Dudo mucho que Roldán se fíe de su propio padre, mucho menos de nosotros después de lo que pasó. - Se lamenta Raúl.
     -  No la subestimes, Raúl. - Le regaña Iván. - Si está dónde está, es porque es la mejor directora de relaciones públicas que hay en el mundo. - Se vuelve hacia a mí y añade: - Por cierto, tu suegro ha llamado para decirnos que piensa recuperarte como directora de Weiner.
     -  En ese caso, creo que deberías dejarle claro que ya has firmado un contrato con nosotros. - Me dice Santi un poco molesto.
     -  No lo va a hacer, Norbert me ha dicho que no contestas sus llamadas. - Me dice Iván.
     -  ¿Podemos volver al asunto de Roldán? - Les pregunto furiosa. - No estoy aquí para hablar de mi vida privada y mucho menos para discutirlo con vosotros.
     -  ¡Menudo carácter! - Se mofa Raúl.

Pero nadie está para bromas y menos yo, que ya estaba demasiado nerviosa por mi primer día de trabajo y ahora lo estoy mucho más sabiendo quiénes son mis jefes.
Iván aplaza mi presentación oficial con el resto de directivos para mañana a primera hora, así puedo dedicarme a estudiar el caso de Roldán, con la ayuda de Santi y Raúl. Me resulta extraño trabajar con Santi y Raúl de una manera tan profesional cuando el sábado estábamos bromeando frente a la casa de Izan, el compañero de trabajo de Helena. Sin embargo, nos comportamos como auténticos profesionales, trabajamos juntos y tengo que decir que hacemos un buen equipo.
A las once de la mañana ya sé todo lo que tengo que saber sobre Jesús Roldán, su empresa y los eventos que organizamos para él. Iván decide celebrar la reunión con los directivos antes de que llegue Roldán, así que todos pasamos a la sala de reuniones. Poco a poco, la sala se llena de gente e Iván me los presenta uno a uno mientras yo les voy estrechando la mano a modo de saludo y Santi no me quita ojo de encima.
     -  José Jiménez, director financiero. César Navarro, director de márquetin. Ya conoces a David Romero, el director de informática y tecnología y a mí, el director de recursos humanos. Y aquí está nuestra Marga, la secretaria de dirección. Si tienes un problema, Marga será la única que podrá ayudarte, el resto no queremos saber nada de tu departamento, solo son problemas. - Bromea Iván.
     -  No le hagas caso, cielo. - Me dice Marga con ternura. - No todo son problemas pero, si tienes alguno yo estaré encantada de ayudarte.


Todos bromean y se ríen, más que compañeros de trabajo parecen una gran familia que se respetan y se divierten a pesar de que de vez en cuando también discuten, igual que una familia.

3 comentarios:

  1. Muy emocionante Rakel ...La vida siempre dando sorpresas...!!! :DDD Gracias por compartir amiga ¡Que tengas feliz día de reyes,besitos linduraaaaaa...!!!

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    Respuestas
    1. Muchas gracias María!! Espero que tú también pases un feliz día de reyes!! Un abrazo muy grande, amiga! ;-)

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  2. Maravillosa entrada muy bella gracias por traer estas maravillas Rakel feliz día de reyes saludos cordiales

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