Lo Último

Novedades en la pestaña Extras, si eres Autor no olvides revisar las Normas con regularidad

Recomendamos utilizar Google Chrome para ver el blog completo

martes, 12 de enero de 2016

¿Quién me lo iba a decir a mí?




Inmersa en un soliloquio interno, meditaba nuevamente sobre su situación. Había pretendido durante todo este tiempo desconectar emocionalmente sin conseguirlo lo suficiente como para poder dedicarse plenamente a su família.
Ella siempre se había sentido orgullosa de su condición de madre soltera, de mujer independiente y autosuficiente, poseedora de una desarrollada capacidad para comerse el mundo ya incluso desde que estudiaba la carrera universitaria con notas brillantes. Recordaba de aquella época los reproches dirigidos a sus compañeros universitarios del sindicato de estudiantes, por considerar que se metían en fregaos innecesarios, en tediosas reuniones políticas, mitines dentro del campus, manifestaciones contra la Otan...Ahora lo que le preocupaba realmente era esa disyuntiva que le había hecho dudar intensamente entre firmar o no firmar y sorpresivamente, quién se lo iba a decir, la situación de crisis en esa España actual, que afectaba ya a casi seis millones de parados.

Ni siquiera le comunicó el cese de su actividad laboral la propia empresa sino su ETT, a través de un compañero de Selección de Personal, donde ella había estado realizando sus mismas funciones durante 10 años consecutivos. Paradójico, si, contradictorio, también. Como lo era mismamente la injusta y decadente reforma laboral aprobada, lo veía claro en este preciso momento, con reticencias al principio y con absoluta conciencia después de todo el proceso. Sufrir en carne propia las consecuencias de un despido improcedente, no había sido plato de su gusto, lógicamente no lo debía ser para nadie. ¡Cuantas veces había dirigido ese proceso! Con la seguridad y la prepotencia que le daba el cargo que ocupaba, el sueldo, las condiciones, el respeto por parte del jefe de sucursal. La maquinaria perfecta para contratar y despedir se organizaba con pulcra eficacia, en ocasiones llegando al "sumum". Sin embargo éste último proceso, íntimo y particular, había sido terriblemente doloroso, agotador y aleccionante. Todo un aprendizaje. Y también una condena, sin duda.

Avergonzada, hizo ademán de esconderse entre la turba de demandantes al reconocer un poco más atrás de la fila a Esteban, ese padre de família desquiciado que tenía a su madre con alzheimer, el más reciente damnificado de su lista. Lo último que le gustaría en este mundo es ser reconocida por una de sus víctimas precisamente en la cola de las oficinas del INEM. 

Si te apetece puedes visitar mi blog: Nuevo Viaje a Ítaca

6 comentarios:

  1. Una espléndida fotografía de la realidad de este problema laboral que no solo afecta a nuestro país sino al resto del mundo, cierto que no en la misma proporción o gravedad como en España, por ejemplo. Así nuestra protagonista es el fiel reflejo, ella también de lo que tú misma, Marisa, nos expresas acerca de esta injusta y decadente reforma laboral, ella también ha acabado bajándose del pedestal de su empleo bien remunerado debido a sus cualidades y méritos universitarios, que finalmente no le han valido más que como una amarga anécdota y el declive que psicológicamente sufre tras ese inesperado e injusto despido.
    El colofón final de este posible microrrelato lo encontramos cuando entre la turba de demandantes en la oficina del paro, reconoce a su damnificado de la lista, un pobre hombre al que la desgracia le persigue y encima ella corre el peligro de ser reconocida por él.

    Muchas gracias, Marisa, por denunciar esta situación laboral de esta España en decadencia también, como mejor sabes hacerlo, es decir valiéndote de la afilada punta de tu pluma.

    Un abrazo y muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Conciencia y Vida Magazine,
      Me alegra mucho que comentéis sobre este problema generalizado, que en España es aun más acuciante (no olvidemos que somos uno de esos países del sur al que llaman PIGS por estar en el punto de mira del pago de la deuda).
      Lo paradójico del caso -tal como analizáis en vuestro comentario mencionando tan lúcidamente las perspectivas dramáticas que entrañan las listas del paro y las consecuencias de la falta de trabajo-, es que ni tan siquiera los de Recursos Humanos (RRHH) se libran del despido, sea improcedente o no.
      Muchas gracias por estar siempre ahí.
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Cuanto gente está demandando trabajo y no lo encuentra. Es una realidad que está en esta España que por culpa de la crisis ha servido para despedir a gente muy válida y que a su vez tenían sueldos mas altos relegando al paro o a buscar otro trabajo mas precario. Muy buen final . Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Además hay mucha más gente inactiva laboralmente o desempleada, mucha más de las que se reflejan en las listas oficiales. También considerando que muchas de las que trabajan y están en activo lo hacen con unas condiciones deplorables, en una situación de explotación grave, con salarios de miseria, en medio de un proceso de ejecución de un ERE, a punto de irse a la calle, etc. Por no hablar de los jóvenes exiliados laborales. Terrible.
      Gracias por comentar y por tu apreciado apoyo.
      Un saludo, amiga Maria del Carmen.

      Eliminar
  3. Wuauu.....Que bonita manera de recordarnos,con tu indeleble pluma, que la vida es una rueda de la fortuna...A veces abajo,otras en las alturas...Que no hagamos a los demás lo que no queramos nos hagan....ME ENCANTA la historia,me encanta tus letras ERES GRANDE Amantisima Marisa...¡Te mando besitos y un gran abrazo hermosaaaaa....!!!

    ResponderEliminar
  4. Maravillosa entrada una realidad de hoy en día que muchas personas padecemos en nuestras carnes , que luchamos por seguir adelante y seguir viviendo , gracias por esta maravillosa entrada ,que es muy especial Feliz semana saludos cordiales

    ResponderEliminar

Comentar es un incentivo para el autor

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: