Lo Último

Novedades en la pestaña Extras, si eres Autor no olvides revisar las Normas con regularidad



Recomendamos utilizar Google Chrome para ver el blog completo

viernes, 4 de diciembre de 2015

Nefertiti y Tutankamón: Asuntos de Familia Tercera Parte

Nefetiti significa “la bella ha llegado”, nombre acertado para la reina más hermosa de Egipto (con permiso de Cleopatra). ¿Exagerado calificarla de mujer perfecta? Quizá sí. Su famoso busto se realizó a partir de un núcleo de piedra caliza cubierto por capas de estuco. Un TAC  del mismo reveló en el interior un rostro esculpido mas imperfecto; con arrugas, pómulos menos prominentes, nariz ligeramente sobresaliente... Los cambios debieron hacerse para que se adaptase mejor a los ideales de belleza de la época.
Pero ni siquiera ese photoshop arcaico, que probaría que la reina no fue tan perfecta como se creía, ha evitado que se la siga considerando una “mujer 10”. Tanto que en 2009 Nileen Namita se gastó  320.000 euros en cirugía estética con la esperanza de parecerse a ella. Excentricidades a parte basta contemplar su cabeza policromada para ahuyentar cualquier duda sobre su beldad.

Nileen Namita

Heroina o traidora, la vida de Nefertiti contiene todos los ingredientes de un culebrón: amor, poder, celos, traición, venganza.. y quizá asesinato. Criada en un harén, hacia 1345 a. C., con entre diez y doce años, se convirtió en la Gran Esposa Real de Akenatón, hijo de Amenhotep III. Aunque sus orígenes son inciertos, se sabe que pasó a ser una poderosa reina y que ayudó a su esposo a liderar una revolución. Akenatón desafió a la conservadora sociedad egipcia al cambiar su nombre como declaración de principios de su nueva orientación religiosa y, por tanto, política. El “faraón hereje” comenzó su reinado como Amenhotep IV y en el cuarto año se convirtió en Akenatón, “aquel que es eficaz en nombre de Atón”, un dios menor que elevó al rango de deidad única. Desbancado el dios principal, Amón, la pareja se propuso arrebatar el poder a sus grandes sacerdotes y, para evitar represalias, abandonó Tebas ( actual Luxor), capital de Egipto durante cientos de años, para fundar en una inhóspita y lejana región una nueva: Tell el-Amarna. En aquella revolución con tintes de sacrilegio, Nefertiti jugó un papel clave; mas que como reina, como corregente. ¿Pagó un terrible tributo por su autoridad e independencia y por eso, en el decimocuarto año de su reinado, desaparece de los registros? Pudo morir de peste, o despojada por un enigmático personaje: Semenejkaran. Para algunos jamas existió; para otros, fue el nombre que tomó Nefertiti al transformarse en faraón.

Akenatón y Nefertiti

Nefertiti dio a Akenatón seis hijas, pero una esposa menor, Kiya, le dio un varón: el futuro Tutankamón. Kiya desapareció algo después de los registros. ¿Fue víctima de los celos de Nefertiti? Tras la muerte de Akentón, la reina, que crió al príncipe Tut, habría concertado el matrimonio de este con su hija Ankesenamón, asegurando así su reinado y el de sus herederos. Y regreso a Tebas con el cadáver de su esposo, para reconciliarse con los sacerdotes de Amón. Allí, la madrastra y suegra de Tut habría reinado, en la sombra, hasta su muerte. Como haría su sucesor, que, sabiendo que la única manera de salvar Egipto era seguir venerando a los antiguos dioses, cambió su nombre, Tutankatón, “viva imagen de Atón”, por el de Tutankamón, “viva imagen de Amón”.

Amón

Atón

En su ultimo acto como reina, Nefertiti tenía entre 28 y 35 años, aunque una estatua del Museo de Berlín la representa mucho mayor. De momento, sólo existen conjeturas sobre su muerte. ¿La asesinaron? De ser así, ¿fueron los sacerdotes de Amón o alguien interesado en borrar cualquier huella de la dinastía de Amarna?

Tebas

Tell el-Amarna

Tampoco está clara la causa de la muerte de Tutankamón. En 2008, Yehia Gad y Somaia Ismail, del Centro Nacional de Investigación de El Cairo, analizaron su ADN y el de otras diez momias que se sospechaba que eran familiares directos, y se realizaron estudios topográficos. Estas investigaciones arrojaron datos sobre posibles enfermedades infecciosas que pudieron precipitar su fallecimiento. La presencia del Plasmodium falciparum probó que padecía malaria. ¿Murió por su causa directa o tal vez el parásito debilitó su sistema inmunitario y lo hizo más propenso a complicaciones?

A cada nueva investigación sobre Tutankamón y Nefertiti se acumula un valioso material, pero queda mucho para averiguar como vivieron y murieron. La mirada de la reina perdida de Egipto, con su única pupila, sigue siendo igual de inquietante que hace 3.000 años. Tanto o más que la que se intuye bajo la mascara del faraón mas universal. Ambos desafían el paso del tiempo. Saben que, mientras sigan siendo un enigma, se continuará hablando de ellos.

Nicholas Reeves no iba desencaminado con su tesis de que la existencia de otras cámaras en la tumba de Tutankamón. A principios de noviembre, las paredes norte y oeste de la sepultura fueron examinadas empleando la termografía por infrarrojos Ya entonces las imágenes capturadas por los sensores de la cámara detectaron la existencia de puntos fríos y corrientes de aire desconocidas hasta ahora que podrían indicar la presencia de nuevas cámaras.

Zonas donde Reeves cree que están las cámaras ocultas

La prueba de radar comenzó durante el atardecer del jueves, cuando el esmirriado ejército de turistas que visita actualmente la pedregosa hendidura del Valle de los Reyes desapareció del páramo. Según el relato publicado por National Geographic -el medio de comunicación que ha comprado las primicias de la misión-, Watanabe se dirigió a la cercana tumba KV5 para probar su equipo de radar adaptado para la ocasión. Verificado su correcto funcionamiento, se deslizó escaleras abajo hasta el nicho del faraón. Arrancó allí el escaneado de los muros norte y oeste -donde la hipótesis de Reeves sostiene que se esconden dos oquedades-, una labor que repitió durante las jornadas siguientes. «Hay un espacio hueco detrás de la pared. Así lo marca el radar, que es muy preciso. No hay duda», afirmó ayer a la prensa el especialista japonés. Unas palabras casi idénticas a las que pronunció el jueves en mitad de la atmósfera densa y viciada de la cámara funeraria.

«Es evidente que aquí hay una entrada a algo. Es muy obvio que esto es algo. Es muy profundo», clamó entonces Watanabe a un palmo del hallazgo. La pesquisa más prometedora se halla en el muro norte, donde -subraya Reeves- «la transición de roca sólida a no sólida, a un material artificial, es inmediata». «Hay una línea vertical, recta y precisa que se corresponde con la línea del techo. Parece sugerir que la antecámara continúa a través de una cámara funeraria que sirve como pasillo. [...] Los expertos del radar me han dicho que podemos estar de acuerdo en que detrás de esa partición hay un vacío», agrega. La revelación va en sintonía con la tesis que el profesor de la Universidad de Arizona esbozó el pasado agosto en una extensa entrevista a este diario. «Mi hipótesis es que nos encontramos ante una tumba dentro de una tumba. El enterramiento de Tutankamón se habría realizado en la parte exterior de una sepultura que ya existía y que se habría adaptado para tal fin», arguyó.

Vaso canopo de Kiya, la posible madre de Tut.

La zona hasta ahora desconocida se ubicaría en los muros oeste y norte. «Habría una cámara lateral debajo de la decorada pared oeste de la cámara funeraria y una prolongación de la tumba más allá del muro norte». En el primer caso (camuflado bajo el mural de los 12 monos, símbolo de las 12 horas nocturnas que debía transitar el monarca antes de renacer), la puerta conduciría a un almacén contemporáneo al resto de lo ya hollado, que podría albergar un ajuar tan maravilloso como el descubierto por Carter, con más de 5.000 objetos amontonados en la antecámara, la cámara funeraria, la cámara del tesoro y un anexo. En la pared norte, en cambio, el pasaje llevaría hasta una cámara funeraria. Ahí es donde su hipótesis sitúa el lugar de reposo de Nefertiti, consorte, corregente y probable sucesora de Akenatón. La corazonada la discuten los funcionarios egipcios, convencidos de que la inquilina debería ser, en cambio, Kiya, la segunda esposa de Akenatón y madre de Tutankamón, o Meritatón, primogénita de Akenatón y Nefertiti que se convertiría después en esposa del monarca que protagonizó la primera y fugaz aventura monoteísta de la Historia. Reeves basa su cábala en las pequeñas dimensiones del enterramiento de Tutankamón (inusuales para un monarca de la dinastía XVIII); el anómalo esqueleto del enterramiento (propio del de una reina) y el estudio de los frescos. «Rasgos estilísticos en la decoración de la pared norte, que dataría del enterramiento original y sería anterior a las pinturas del resto de muros, son una reminiscencia de Nefertiti».Desde que fuera enunciada, la tesis ha alimentado el debate de la comunidad científica. «Tutankamón vivió en Amarna, donde deberían haber sido enterrados Akenatón y Nefertiti, pero no es el caso. Mientras la momia de Akenatón probablemente sea la número 55 del museo de El Cairo, la de Nefertiti aún no se ha encontrado. Las pistas nos hacen suponer que, detrás de uno de los muros de la tumba de Tutankamón, existe un escondite. Puede haber nuevos objetos u otro sarcófago, tal vez el de Nefertiti», señaló el novelista y egiptólogo francés Christian Jacq en una entrevista a este diario. Sea como fuere, Luxor se prepara para el reto de abrirse paso hasta el enterramiento. Al Damati confía en desvelar su interior en tres meses. «La clave es excavar lenta y cuidadosamente y registrar cada paso. Esto no es una carrera. No podemos volver atrás y rehacer lo horadado, por lo que hay que hacerlo bien desde el principio», detalló ayer Reeves, «más seguro de lo que cabía esperar». Según Al Waziri, «el interior de la tumba de Tutankamón es intocable». «Podemos llegar a las nuevas estancias desde la cámara del tesoro o bien desde el exterior, excavando la montaña», aseveró. El egiptólogo británico que busca desde hace décadas la guarida de Nefertiti pide calma. «Todo suma. La tumba no va a desvelarnos sus secretos con facilidad. Está cediendo poco a poco. Éste es otro resultado. Y nada contradice la esencia de la teoría».

Fuente del texto: Muy Historia Nº 69 y http://www.elmundo.es/
Fuente de las Imágenes: wikipedia, absolutegipto.com, http://patrimoniosdelahumanidad.com

2 comentarios:

  1. Una entrada maravillosa sobre la historia de Egipto y sus bellas mujeres gracias por traer estas maravillas lady Deathpoet feliz fin de semana

    ResponderEliminar
  2. FA-BU-LO-SO Mi Lady,un artículo que atrapa y muy bien sustentado con imágenes y tus fuentes ME ENCANTA,cada que puedo disfruto de la historia de Egipto en letras o cine..¡Gracias por compartir,besitos linduraaaaaaa..!!!

    ResponderEliminar

Comentar es un incentivo para el autor

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: