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martes, 1 de diciembre de 2015

Nefertiti y Tutankamón: Asuntos de Familia Primera Parte

Para alcanzar la eternidad en el Antiguo Egipto eran precisos dos requisitos: un cadáver bien momificado y una gran tumba. No hace falta consultar a los dioses del Nilo para saber si Nerfertiti y Tutankamón los cumplen. En el caso de ella, está por ver, pues la Arqueología aun no ha sido capaz de dar con su tumba y, por tanto, tampoco con sus restos. Algunos quisieron creer a la egiptóloga Joann Fletcher cuando aseguró haber hallado la momia de la bella reina, una de las tres de la tumba KV 35 del Valle de los Reyes conocida como “la dama joven”. Existían similitudes entre momia y busto, pero estudios posteriores presentaron serias objeciones y la candidata quedó descartada.

Momia de "La Dama Joven"

Pese a todo, la inmortalidad de Nefertiti estaba asegurada desde el 6 de diciembre de 1912. Ese día, Ludwing Borchardt, director del Instituto Alemán de Arqueología de El Cairo, encontró en lo que fue el taller de un escultor llamado Tutmosis, en la antigua ciudad egipcia de Tell el-Amarna, una pequeña estatuilla. La definió así: “Busto pintado de la reina, 47 cm de alto 20 kg, colores como si estuviera recién pintado. Excelente trabajo. Inútil describir, mejor ver”. Y desde entonces lo han visto millones de personas, cuantas se acercan al Neues Museum de Berlín.

Busto de Nefertiti

Inmensa en su pequeñez, altiva en su discreción, cercana en su intangibilidad y, ante todo, insultantemente hermosa, la enigmática historia de Nefertiti se concentra en el interior de la urna de cristal que contiene la escultura. A más de uno le sorprende que le falte el ojo izquierdo. ¿Era realmente tuerta? ¿Estaba la obra sin acabar? ¿Se enamoró el escultor de la modelo y, al no ser correspondido, se vengó así?
Muy distinto es el caso de Tutankamón, que cuenta, además de con un icono universal -su mascara de oro-, con tumba y momia propias. El faraón niño es por ahora el único que ha hecho sombra a Nefertiti, protagonizando el episodio más sonado de la Arqueología.

Mascara de Tutankamón

Aquel 26 de noviembre de 1922, únicamente una puerta separaba al británico Howard Carter y a su mecenas Lord Carnarvon de su sueño. Con frentes sudorosas y manos temblorosas abrieron una pequeña brecha en la parte superior de la puerta y Carter contemplo el interior en absoluto silencio, sólo roto por la voz de su acompañante al preguntarle si veía algo. “Si, cosas maravillosas”, respondió. Dichas maravillas eran los mas de 5.000 objetos de un tesoro estimado en varios billones de dólares; más una momia. Estaba en el interior de uno de los féretros que contenía, a modo de muñeca rusa, un gran sarcófago. El tesoro ya no esta donde estaba, pero desde 2007 puede verse, in situ y tras una vitrina, el rostro impertérrito de Tut y su cuerpo cubierto por un paño de lino blanco del que sobresalen los ennegrecidos pies. La imagen más humana para el faraón mas inmortal.

Howard Carter examinado el sarcofago

Momia de Tutankamón

Al margen del fabuloso tesoro, una de las cosas que más capto la atención de Carter fueron unas flores marchitas junto al cuerpo. Debieron recordarle a la escena que había visto en el trono dorado de la tumba: Nefertiti da a oler a Akenatón (su marido) un ramillete. Tal vez años después, la hija de ambos, Ankesenamón, tendría un gesto parecido con su esposo Tutankamón. Pero imaginaciones y sentimentalismos aparte, las flores son la base de una interesante teoría que intenta aclarar por qué se tardó tanto en saber de la existencia de la tumba del faraón niño de la XVIII Dinastía, bautizada como KV 62.

Trono de Tut en el que sale Ankesenamón

Tutankamón recibe unas flores de Anjesenamón. 
Esta imagen se encuentra en la tapa de una caja encontrada en la tumba de Tutankamón. 

Para el geólogo Stephen Cross, la causante fue una gran riada. Las flores, mandrágoras y acianos, solo brotan de mediados de marzo a mediados de abril, por lo que Tut hubo de ser enterrado en primavera. Dado que las riadas suelen darse en octubre o noviembre, la tumba debió de estar
 abierta durante unos siete meses en el mismo año del enterramiento: 1327 a.c. Ese verano, los ladrones robaron algunos objetos de valor y cerraron el enterramiento. En otoño, la riada lo selló, definitivamente, bajo toneladas de sedimentos que el Sol se encargaría de endurecer. Nadie podía sospechar que había algo debajo, aún menos una tumba real.

Entrada de la tumba de Tutankamón

Cartel en la entrada

Hay que aclarar que la extendida idea de que el enterramiento estaba intacto es un mito. El primero en darse cuenta de que había sido violada y en parte profanada, al menos dos veces, fue el propio Carter. Y para probarlo contrató aun experto en escenas del crimen, Alfred Lucas, el Sherlock Holmes de Egipto. Se calculo que el 60% de las joyas habían sido robadas. Por fortuna, los elementos más importantes permanecían indemnes. Eso hacia de la tumba un caso único, pues el resto de las tumbas del Valle de los Reyes habían sido totalmente saqueadas doscientos años después de la muerte de Tutankamón. La razón puede hallarse en que, en la XX Dinastía, Egipto empezó a desmoronarse y los trabajadores no recibían sus salarios, así que buscaron una fuente de ingresos alternativa. Pese a las evidencias, insistir en la idea de la tumba intacta resulta más vendible y rentable. Pero parece que no estaba solo en su morada eterna. Aparte de algunos insectos, la compartía con un hongo, el Aspergillus, principal sospechoso de la celebre maldición que rodea a este enterramiento. Algo que descarta la estadística, pues la gran mayoría de personas que entraron en el alcanzaron edades avanzadas y tuvieron una muerte normal, empezando por Carter. Como precisó Zahi Hawass, ex secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, “ la verdadera maldición de los faraones somos nosotros”, empeñados en no dejar tranquilo al joven rey ni a sol ni a sombra.

Algunos de los objetos

Dentro de este había joyas del faraón

Estatua del faraón

Fuente del texto: Muy Historia Nº 69
Fuente de las imágenes:
http://www.ancient-origins.net
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons
https://pirman.es
http://elblogdetuico.blogspot.com.es/2013/01/la-tumba-de-tutankamon.html

Después de todo esto voy a aclarar unos puntos:

1. El articulo es extenso por eso lo divido en varias entradas.
2. La búsqueda de las imágenes toma su tiempo y mas cuando busco la de los objetos originales.
3. Como están saliendo nuevos datos sobre la tumba también estoy actualizando la información que trae.
4. A la vez estoy con la continuación de mi relato La venganza

Nos vemos en la siguiente parte, un saludo a todos ;)

3 comentarios:

  1. Una maravillosa entra sobre la historia de Egipto gracias Saludos cordiales gracias por compartir Lady Deathpoet

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    Respuestas
    1. De nada, esta es aun la primera parte, estoy acabando de pasar el texto de la segunda y falta buscar las imágenes ;)

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  2. ¡Buenísima entrada mi Lady...!!! Todo lo relacionado con Egipto me fascina.. ¡Gracias por compartir,besitos linduraaaaaa...!!!

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