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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Delfos: Aprende a aprender

Los preceptos de Delfos. No entraré en temas de historia. En otras palabras, trataré directamente la significación de los preceptos. ¿Qué preceptos? Los 147 esculpidos en el Oráculo de Delfos. Unos mandatos que, siendo muy breves, merecen ser analizados con detenimiento. Puede echar un vistazo a la lista completa en este enlace. Siendo tan numerosos, comprenderá usted que no haga un estudio de todos ellos en una sola entrada. En esta empezaré con uno que me ha llamado bastante la atención.

Aprende a aprender. Una primera comprensión superflua concebiría a este precepto como la importancia de ser un buen aprendiz. Aquel sujeto que consciente de su falta de conocimientos se somete a las instrucciones de su maestro, sin cuestionar su metodología. El buen aprendiz es paciente y no conoce la arrogancia. Siguiendo en esta línea, aprender a aprender consiste en asumir la propia ignorancia, en aceptar la necesidad de hacer acopio de los medios necesarios para aumentar los conocimientos y finalmente en cargar con la paciencia suficiente para usarlos.

Es una concepción verdaderamente interesante, sí. Empero me atreveré a ir un poco más allá. Este precepto admite una definición mucho más amplia. Olvidemos el término aprender concebido como la actividad necesaria para ensalzar la propia cultura. En esta ocasión aprender será todo lo relativo al conocimiento tanto cultural como intrínseco y extrínseco. Ello implica que conocerse a uno mismo, por ejemplo, entraría dentro del aprendizaje. Entonces, ¿aprender a aprender, qué es eso? Es aceptar. Es estar dispuesto a reconocer los propios errores. Es tener el valor de no negar (mecanismo de negación) todo aquello que pueda resultar pernicioso. Plantar cara a la realidad y sobrevivir al sufrimiento que tal acción comporta. Aprender a aprender es la lucha en la que el conocimiento vence a la ignorancia. Es el tortuoso camino que lleva a la verdad.

Y usted, ¿con qué concepción se queda?

Enlace a mi blog: Umberto Alberto

8 comentarios:

  1. Creo que cada día es una enseñanza pero no basta saberlo,todos los sabemos,pero mucho de nuestro crecimiento se queda en el vivir,cuando aceptamos lo vivido con todos sus balances,cuando aceptamos que todo,absolutamente todo sucede por algo,empezaremos ese viaje de introspección...Ése aprendizaje de la vida para con nosotros y de nosotros para con la vida,dicho coloquialmente SE SUFRE,PERO SE APRENDE.... ¡Filosófica entrada Umberto Alberto....!!! ¡Gracias por compartir,que tengáis la más bella de las Navidades y un año lleno de salud,amor y bienestar,son mis deseos....!!! ¡Besitos..Y abrazos inmensos....!!!

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    1. Se sufre, pero se aprende, exacto. Gracias por tu comentario, ¡Feliz Navidad!

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  2. Una maravillosa entrada hay que salir de nuestra zona de confort ,que muchas veces no salimos de ella gracias por compartir feliz navidad saludos cordiales

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    1. La zona de confort puede convertirse en nuestra jaula... Saludos

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  3. Aprender aceptando la realidad, abriendo tus cinco sentidos, levantándote cuando caes, aplicando medidas de rectificación cuando reconoces un error, porque la autocrítica también tranforma el mundo. Aprender a aprender no se consigue de un día para otro, aunque sí podemos decidir seguir ese proceso indefinidamente con la sola voluntad y determinación. Es un proceso de vida justo asociado al estudio pero extrapolable a la vida práctica también, desligado del exclusivo uso del teoricismo, pero sin despreciar la teoría, al mismo tiempo que se pone en práctica la ilusión del descubrimiento y el desarrollo al servicio de la investigación objetiva y por qué no intuitiva. No adscribiéndose a doctrinas solo por puro convencionalismo, se trata de no temer a la verdad, conociendo distintos aspectos de la misma desde la dialéctica, donde todas las cosas, desde mi punto de vista, no se limitan a la tenencia de un solo aspecto para su conocimiento amplio, sino que se dividen en dos polos.
    Permíteme Humberto que añada el criterio del conocimiento dialéctico a un análisis, el tuyo, con el que no podría estar más de acuerdo. Me encantó leerte, es una excelente entrada.
    Un abrazo

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    1. En efecto, no es fácil abrirse a la autocrítica y saber reconocer los errores. Pero como bien dices, con voluntad y determinación es posible. Muy bonito lo de "no temer a la verdad". Gracias por tu aportación, ¡saludos!

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  4. Se puede pensar que está relacionado con nuestro carácter, con nuestra personalidad, con rasgos psicológicos, debilidades, defectos o cualidades. Pero no. Es algo más que eso. Conocerse a si mismo es conocer nuestro SER, ese núcleo que contiene nuestro SER REAL, más allá de cualquier especulación intelectual o racional. Requiere profundizar en ese núcleo, en las profundidades de nosotros mismos, a fin de saber ¿Quien soy? ¿Para qué nací? ¿Hacia donde voy? Las cuales constitu
    yen el principio filosófico de la vida, y claves en la existencia del hombre y el consecuente DESPERTAR de nuestra consciencia.

    Me ha encantado que hayas abierto este "melón" donde la humanidad entera debiera reparar en su trascendental importancia para su propia evolución espiritual más allá de planteamientos interesados como lo son los religiosos o de cualquier tipo de creencias.

    Cordiales saludos

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