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sábado, 12 de diciembre de 2015

Cuartillas, holandesas... y pantallas


 
 
No exagero al decir que dejé muchas horas de mi infancia en desiertas cuartillas, así como buena parte de mi alma niña. Solía escogerlas para mis escritos, junto a las holandesas de blanco inmaculado, cuyo nombre que me hacía evocar la imagen de campos de tulipanes, aspas de molino girando al sol y niñas con trenzas vestidas con trajes multicolores, delantal y zuecos de madera tallada.
            La magia de las límpidas hojas ejercía sobre mí un influjo muy potente. Me llamaban desde el rincón de mi escritorio pronunciando mi nombre y me sugerían comienzos de historias –algunas vividas, otras por vivir – para que yo les trenzara un nudo y las condujera a su desenlace.
            Mi mano, mi imaginación, la pluma y el papel se fundían en un algo único, intenso, e incapaz de ser contenido. Los duendes y las hadas bailaban para mí mientras dejaba que  mi estilográfica marcara el compás en las cuartillas y la tinta dejara en él sus huellas indelebles. Subordinaba a mi puro antojo la fuerza de los elementos, conjurándolos para crear alquimia y misterio. Pero por aquél entonces yo era muy pequeña para entenderlo. Hubo de transcurrir mucho tiempo y sacrificar muchas hojas en el altar de la Diosa Creatividad para que me diese cuenta de que, con mis manos, podía traspasar parte de mi esencia a un mero trozo de papel y con ello darle vida.
          Las holandesas me siguen llamando aún. También la pantalla de mi portátil me habla y me susurra comienzos de relatos. Ahora soy consciente de la magia que invoco cada vez que me siento a escribir, ya sea delante del ordenador o de la cuartilla. Dejo impresa en ellos la huella de mi alma, ya sea en tinta o  presión, pulsión o acento. Sigo navegando por esos blancos mares, delineando azules surcos  que no son sino esas historias, vividas o por vivir, que nacen de mi mente, de entre mis dedos, a  cada soplo de espíritu, con cada latido de corazón.
 
 

13 comentarios:

  1. Buenos días Chari. Es un gusto leerte, ya me imagino la tinta cayendo por el plumín, siendo absorbida por el papel holandés y gravitando en cada movimiento, con cada pensamiento y sentimiento. Gracias a sido muy bonito. Un abrazo

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    1. Acabo de amañar el verbo haber ;)) a ver qué estaba yo pensando jaja

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    2. Siempre he sido una enamorada de la escritura, y de todo su mundo. De niña, que me llevaran a una papelería era toda una experiencia y un regalo. Este es mi pequeño homenaje a algo que me ha dado siempre muchas satisfacciones. Un beso, Joseme

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  2. ¡Que bonita y grata manera de contarnos tus experiencias de escritora!. Es un proceso que enmarca un aprendizaje vivido con esa nostalgia de las primera hojas y la pluma hasta llegar a la pantalla del ordenador. Y de seguro que ninguno de esos momentos se perderán, quedarán reflejados en la memoria byte y también en tus estupendos trazos de tinta. Me ha encantado, Chari. Preciosa descripción.
    Un beso

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    1. Es cierto, Marisa, es la historia de un aprendizaje y la historia de un gran amor... el amor a la escritura, que se que comparto con todos vosotros. Un beso enorme

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  3. Que bonita manera de definir la llegada de tu inspiración MUY BELLO Chari...Me ha gustado,me ha conmovido,me ha hecho recordar porque es que amo tanto escribir ¡Estupenda entrada amiga,gracias por compartirla...!!!! ¡Besitos linduraaaaaa....!!!

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    1. Hola, María del Socorro, esta entrada seguro que llega muchísimo a personas como tú, con las que comparto este amor a la escritura. Es mi pequeño homenaje a una gran pasión. Besitos mil.

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  4. Me encanta este post, que estaba muy bien escrito desde el corazón. Siempre he creído que lo que sea pensamos que existe ya existe en alguna parte. Así que cuando escribimos cuentos están creando otro mundo, otra realidad. Cada historia de un mundo diferente. ¿No sería maravilloso para visitar estos mundos de la realidad allí?
    Muchas gracias querido amiga Chari por compartir esta belleza.

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    1. Oh, Cindy, yo también creo lo mismo. De hecho, cuando era niña escribía cuentos y me inventé un país especial, un mundo hecho a mi medida, y les decía a todos que era allí donde realmente pasaba mis vacaciones. Recuerdo este mundo mío aún, no lo puedo olvidar, es lo que tiene poner tanto amor en lo que escribes. Gracias por tu comentario, Cindy. Mil besos

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  5. Buen sábado a usted, Chari! Sus palabras son imágenes sólida con un florido, pero la calidad del anhelo de ellos, al igual que las semillas de un diente de león en el viento; algo que se puede ver y tocar, pero no se captura fácilmente. Gracias por compartir susurros de su musa usted.

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    1. Son susurros del alma, es cierto, es lo que siento cuando escribo y es un placer enorme poder compartirlo con gente que, como tu, aprecia tan bien mis anhelos. Un beso enorme, Paula

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  6. Una entrada Maravillosa con un sentimiento especial gracias por traer esta maravillosa vivencia Chari feliz navidad gracias

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    1. Me alegra poder compartir estas vivencias con vosotros, Isidro, son especiales para mi y me hace feliz poder compartirlas con gente tan especial como la que forma la comunidad de Blogger House. Un beso enorme, amigo, y feliz navidad

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