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domingo, 4 de octubre de 2015

La mujer desamada

"Cuando la mano de un hombre toca la mano de una mujer,
 juntos tocan el corazón de la eternidad."
  Kahlil Gibran

 Ella era una mujer infeliz. ¿Cuando dejó de ser feliz? Ya ni ella misma lo sabía, ni siquiera lo recordaba. Hacía ya tanto tiempo.

       Todo comenzó siendo ella muy joven. Lo conoció en el instituto, como tantas y tantas parejas de toda la vida. Con el tiempo aquel muchacho, después joven y más tarde hombre, se convirtió en su marido. Su vida era la que podía tener cualquier matrimonio y llegaron los niños. Una chica y un chico.

      Sin embargo con el tiempo él se fue alejando de ella. Comenzó todo por no aparecer para comer ningún día. Después ya no venía tampoco a cenar.

-Tengo mucho trabajo-decía como excusa.

     Bebía, pero de una forma que no llegaba a la borrachera. Un alcohólico social que se dice actualmente. Aparecía en casa sobre la media noche, como temprano y apenas hablaban. Los fines de semana se seguía repitiendo la historia y ya solo compartían apenas unos días de vacaciones. De vez en cuando se la llevaba a algún viaje…nada especial.

       Y ella comenzó a desesperarse. El colmo fue el día en que estando en la playa vio como una amiga común se dedicaba a acariciar su pié con el suyo. Se levantó incomodada y se fue. Necesitaba pasear, pensar, reflexionar.

    Fue entonces cuando se dio cuenta que había más hombres en el mundo. Ella pronto se sintió atraída por un compañero de trabajo. Era una mujer atractiva, con buen tipo, capaz de arrastrar tras de si a cualquier hombre, pero su educación, su edad y su pasado le hacían imposible poder pensar en engañar a su marido o tomar la decisión de separarse sin antes conseguir terminar la educación de sus hijos.

       Sin embargo, las necesidades de los seres humanos son superiores a nuestra educación y moral. Su compañero sabía que ella se sentía atraída por él y poco a poco le fue poniendo cerco. Hasta que finalmente…cayó en sus fauces. 

    ¿Estaba él enamorado de ella? 

    Ella pensaba que si y tal vez él sintiera algo especial por ella; pero nada que fuera superior a su simple atracción sexual por ella.

     Y pasó el tiempo…y ella volvió a sentirse desamada. Ahora por partida doble. Su marido ni la miraba, tampoco se suponía que estaba siendo engañado por ella (ella tenía suficiente celo para que él no pudiera sospechar nada), su amante solo la quería para una vez, de tanto en tanto. Aquello la estaba asfixiando en un mar de olvido, de sentirse nada.

     Fue entonces cuando se refugió en la red. Internet le permitía conocer gente de forma anónima y no tener que meterse en problemas con nadie. No es que buscara sexo, eso sabía que lo podía tener en la calle en el momento que quisiera. Buscaba amistades, nuevas, que aportaran algo a su vida. Alguien que la escuchara de verdad.

      Hizo una selección minuciosa entre las personas que había conocido en una página y terminó quedándose con una de ellas. ¿Qué podía pasar? Como mucho que se volviera a equivocar, pero eso ya le había pasado en tantas ocasiones que una vez más no importaría.

    Comenzaron a hablar, a chatear y pronto se estableció una buena amistad entre ellos. Ella se sinceró y le dijo que quería tener a un confesor, alguien que la escuchara, sentirse apoyada, tener un amigo, en resumidas cuentas.
       Pronto comenzaron a planear conocerse personalmente. Pero siempre pasaba algo que lo impedía. Sin embargo él no se impacientaba. Seguía estando allí, todos los días, a la misma hora y la esperaba para tener su rato de charla diaria. Por fin pudieron establecer una fecha para verse un día.

Y llegó ese día. Ella estaba nerviosa, no sabía que podría suceder. Qué haría, como reaccionaría. 

¿Cuales eran sus verdaderos sentimientos? ¿Y los de él?

     Cuando finalmente él llegó a la cita se saludaron, se dieron un beso y comenzó una larga charla que duró un día y medio. Por fin él no iba a acostarse con ella. Se dedicó a escucharla, a contarle su vida, a pasear y a cogerla de la mano.

Había nacido el amor de la mujer desamada….

*Espero que os guste .. y reitero lo de siempre ( aunque resulte cansina) me cuesta Dios y ayuda entrar en el blog.. en fin ..   
abrazos y feliz domingo 
María ( o PieL)
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4 comentarios:

  1. Un bella historia con una felicidad que ambos se merecían,de las redes a veces se habla muy mal de las relaciones pero como en todo hay sus excepciones y que bella manera de narrar que las cosas pueden ser diferentes,le das otro enfoque y me gusta :) ¡Muy buen letra Piel..!!! ¡Gracias por compartir aún con todo lo que dices te cuesta entrar al blog ESTÁS y eso es muy importante ¡Besitos preciosa...!!!

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  2. Voy a empezar comentando la historia que nos cuentas, y luego comentaré la coletilla que nos dejas. Pienso que ella ha ido perdiendo a su marido por su propia falta de interés en darle lo que su marido necesitaba, puede que amor, puede que sexo, puede que amistad. Seguramente él se ha dado a la bebida por la carencia de alguna de éstas cosas dentro de su propio hogar. Una vez que ambos han descuidado la atención el uno del otro, los acontecimientos se desarrollan lentamente pero sin pausa hacia el abandono, la causa principal de buscar compañía fuera de casa. Es cierto que con la llegada de los hijos todo cambia, pero pueden alimentar el amor de igual forma, con menos tiempo pero con la misma ilusión.

    Respecto a la coletilla.........a ti te cuesta venir, pero a mi me cuesta más compartir tus entradas a través del mundo, comentarlas y prestarte la ayuda que necesites para que tu blog sea más popular. Y no cobro por ello, y tu no me vas a dar ni un ápice más absolutamente de nada, ni siquiera las gracias por compartir. He creado éste espacio con mucha ilusión, sin ninguna pretensión, ni siquiera el agradecimiento de los que aqui se reúnen y se benefician de ésta ilusión de los administradores. Y no lo pedimos, pero me basta que digas que te cuesta dios y ayuda entrar en BH para que me hagas hablar. Es lo que digo siempre, si no vas a ir a jugar al golf, para que te haces socia del club de golf?, si no te hace ninguna ilusión jugar al tennis, para que te haces socia del club de tennis? Lo mismo sucede aqui, con ilusión, no cuesta nada ir a un sitio a hacer lo que te gusta, porque para lo que a uno le gusta siempre sobra tiempo, aunque digamos que no lo tenemos.

    En BH hemos diseñado unas normas, para que los que hemos creado éste espacio compartido, veamos que cobra vida, que se mueve, que a los socios, en éste caso Autores, vengan y publiquen entradas que nosotros con muchísima ilusión compartimos y llevamos a todos los rincones del planeta, para que?, pues no es para ganar dinero, ni para ganar caché en las redes, porque los administradores, ya lo tenemos sin necesidad de éste blog. Es porque nos gusta la blogosfera, nos gusta la lieteratura, nos gusta la metafísica que aqui se publica, y estamos muy ilusionados con un proyecto que une a las personas, por tanto existe la norma de una entrada por semana para que aquí nadie sea más que nadie, porque si, siempre existe alguien que se siente más al vulnerar las normas de un sitio.

    Espero y deseo, que tu calidad quede aquí plasmada cada semana para que podamos llevarla a Africa, a Asia, a Australia, a América y por supuesto a Europa, y no esperamos que nos lo agradezcas, sólo que vengas, ya que es el compromiso que has adquirido al pedir tu alta en Blogger House. Feliz semana compañera!

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  3. Un buen relato muy interesante como la vida misma gracias por compartir saludos cordiales

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  4. Me ha emocionado mucho la historia, es triste ver cómo las cosas con el tiempo pueden empeorar una relación, pero también muy bonito confiar en que hay esperanza de que todo vaya mejor y encuentres a tu verdadera pareja.
    Un beso.

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