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domingo, 25 de octubre de 2015

La embriaguez medieval

LA EMBRIAGUEZ MEDIEVAL





Lo peor siempre viene de fuera. Cuando la sífilis llegó a Europa, los franceses la llamaron el mal español y los españoles el mal francés, por poner un ejemplo. En la Baja Edad Media, los castellanos, que se las daban de sobrios, juraban que la embriaguez era propia de galos, italianos y germanos. Muchos escritores y humanistas hispanos escribieron contra la extendida costumbre de empinar el codo. El Arcipreste de Hita (1283-1350), látigo de los vicios de su época, dice así en el Libro de buen amor:

Hace oler el aliento, que es tacha muy mala,
Huele muy mal la boca, no hay cosa que valga
Quema las asaduras, el hígado trascala
Si quieres amar dueñas, el vino no te cala

Los hombres embriagados pronto envejecen
Hacen muchas vilezas, todos los aborrecen
En su color no andan, se secan y emmagrecen
A Dios lo ofenden mucho, del mundo desfallecen

Otro arcipreste, el de Talavera, Alfonso Martínez de Toledo (1398-1470), avisa de Cómo el hombre se debe guardar de la mujer embriagada:
"Anda muy presurosa de acá para allá, los ojos inflamados, se le traba la lengua, pone la zancadilla, a veces, amenazando a todas brama como leona, no respeta al marido ni al señor. Entonces es muy peligrosa, y es sabio el que en aquella hora la esquiva".
Si el hombre no quiere que la mujer beba, Martínez de Toledo recomienda... ¡darle vino!, pero con ajenjo [materia prima de la absenta y el vermú]; o hacer que trague el agua de cocer anguilas, pero mezclada también con vino; o la flor del esparto, ¡pobrecita!

Raimundo Lulio (1232-1315), por su parte, comparaba a los cristianos con los musulmanes para concluir que estos se conservaban jóvenes porque, en vez de embrigarse, comían dulces. Y que incluso los ancianos árabes eran más despiertos que los de otras naciones gracias a que Mahoma les prohibió tomar vino.

Y sin embargo fue muy larga y querida entre los poetas andalusíes la tradición del "trago de la mañana", antes de la llamada a la oración. Así se expresa Ibn Jatima, poeta almeriense del siglo XIV:

Sírvenos el vino, escancia a los amigos,
alivia nuestra penas, ¡borra las cuitas!
y aprovecha el descuido del tiempo,
que el que triunfa en la vida es el atrevido.

Bebas o no, adores a Dios o le reces a Alá, en mi blog personal yo no te prohibiré nada, estás invitado: 
http://vientodemisvelas.blogspot.com.es/

6 comentarios:

  1. ¡Una exquisita entrada mi José Juan...!!! Con el mencionado "Trago de la mañana" recordé que acá se dice una copa es el mejor aperitivo... Me ha gustado mucho esto que nos ha traído el Viento de tus velas... :))) Ilustrativa hasta la embriaguez :))) ¡Feliz te recibo y orgullosa te comparto..!!! ¡Besitos..IN-FI-NI-TOS...!!!

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    1. Muchas gracias, María. Sí, un chispacito puede preparar para una buena comida y para un plácida digestión. Besos.

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  2. Una entrada muy interesante y buenas reflexiones gracias por compartir

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  3. Interesting comments on strong drink and what happens after one such drink might be taken - or not! And distillation had not yet become popular so there was no whiskey, vodka, or other high-powered alcohol to blame for one's ills. Everything old is new again! This is an excellent piece of work. Thank you for sharing, Jose Juan.

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  4. Thank you, Paula! ”Everything old is new again", I like this. Nice week!

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