Lo Último

Novedades en la pestaña Extras, si eres Autor no olvides revisar las Normas con regularidad

Recomendamos utilizar Google Chrome para ver el blog completo

lunes, 14 de septiembre de 2015

IMPALPABLE




MANIQUÍ EN EL RECUERDO
María Carrera Pascual

Reproduce la pieza musical mientras lees...



Tenía cosas tan vivas. Mirar a ayer…

¿Pero cómo hacerle saber al mundo que eso que recordaba existía? Era una pena que nadie más que ella pudiera ver aquellas imágenes de lo que pasó. Deseaba tanto tener una caja donde echar mano de aquellos instantes, o un proyector para el alma que pudiera hacer suceder los momentos del pasado...

Tal vez ya no era opción salir a la calle a gritar con detalles cómo había sido el antes porque aquella desesperada acción le había ganado su estadía sin fin en aquella clínica donde se esforzaban tanto en mantenerla dormida...

Pero no estaba loca, eso lo sabía, simplemente no podía resignarse a que los recuerdos fueran fugaces, a que solo la persona que los poseía los pudiera reproducir, a que las palabras no alcanzarán a traducir los mundos de momentos pasados que  estaban en las personas. No se resignaba a que una vez vivido el momento no hubiese nada más…
Porque los recuerdos eran algo, eso lo tenía muy claro, si no, ¿porqué estaban allí? Los recuerdos debían existir en algún lado y le constaba trabajo aquella certeza de que solo a ella le inquietaba ese absurdo.  Y si  no se resignaba era porque, en el momento de vivir, nunca se detuvo a pensar en ello. Tal vez si cuando la vida estuviera sucediendo hubiera amarrado con hilitos los momentos...

Claro que había fotos, pero esas imágenes congeladas solo lograban detonar la explosión de los impalpables  y tramposos recuerdos... Estaba convencida de que debía haber una forma, de que su falta de resignación no podía ser en vano.

Entonces, como una iluminación, llegó aquella idea de salvar los recuerdos del mundo. Esa noche se esforzó por no quedarse dormida cuando las enfermeras apagaron las luces y se escurrió sigilosa entre los pasillos. No fue fácil, pero cuando logró ganar el patio supo que estaba más cerca de su objetivo, sólo tenía que encontrar la forma de cruzar la cerca del sanatorio y una vez del otro lado sabía muy bien a dónde ir; a aquella cárcel de memorias.  

Los faros de un auto llegaron a anunciar la salvación. El protón se abrió y ella logró escabullirse, tomar la calle, caminar largo rato, perderse un momento, y encontrar de nuevo el camino hasta el final de una ancha y arbolada calle en la que logró ver su destino.

Cuando se detuvo frente al portón oxidado lo supo. Allí debían estar los escurridizos recuerdos de su infancia, toda la vida que tenía tan clara en el alma. No fue difícil entrar, todo aquello estaba hecho una ruina. Subió las escaleras del pórtico donde se había sentado tantas tardes con sus hermanas, y algo le brincó en el pecho porque al estar en esas ruinas vinieron a ella más y más recuerdos de los  que siempre revivía. ¡Y claro, era que allí estaban todos!  Podía ver cada instante… el futuro desapareció y el presente absolvió el momento… Ruinas, ruinas. Esa casas de paredes destruidas y cerrojos gastados, de hierbas, polvo e insectos era real, lo más real,  era palpable, existía y nadie le podía decir lo contrario. Las ruinas eran testigos de los recuerdos que la  llenaban, que la hacían moverse y seguir respirando.


Se sentó en el centro de lo que fue la salada estar, cruzó las piernas como cuando era niña y miró largo rato la luz de la noche entrar por los orificios del techo, feliz de haber encontrado la forma de hacer físicos esos ayeres olvidados que para otros eran tiempos inexistentes. Se dijo que esos despojos eran la forma viva de sus recuerdos, los testigos de que lo que le vibraba en el pecho, que  los recuerdos  se vuelven palabras si las mencionamos, o sentimientos que viven en los sobrevivientes; ella era una sobreviviente.  Así las ruinas se vuelven el palpable  presente de lo que dejó de ser...

DIANA PINEDO


Más textos sobre ayeres y nostalgias:
ESPERANZA
TU PRESENCIA
ESTRAGOS



RECUERDOS 1
Ileana Cubero Aguilar





10 comentarios:

  1. En Blogger House tenemos mucha calidad, tienes mucha calidad Diana, gracias por tus relatos, fantástico, feliz dia linda!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Juan Carlos, por leer, compartir tu apreciación y por difundir.
      ABRAZO FUERTE!!

      Eliminar
  2. Me ha gustado mucho. Te confieso, que me ha resultado inspirador.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Edgar, espero que escuches esa inspiración.
      Me encanta que estés por aquÍ.
      ABRAZO!

      Eliminar
  3. Tal vez el arte tengan algo de "salvar los recuerdos del mundo", quizá tenga mucho de edificar sobre ruinas. Tal vez sea una especie de locura, y alguna vez hasta estuvo encerrado. Al terminar de leer impalpable me pareció una buena metáfora del arte. abrazos. muy bueno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ignacio, por el comentario y la lectura!
      Me encanta esta interpretación sobre el arte, creo que tienes razón.
      SALUDOS!!

      Eliminar
  4. Precioso texto, Diana. Un canto a la memoria de todo lo que hemos sido y lo que seremos gracias a lo ya vivido.
    Una historia llena de nostalgia y sensibilidad :)

    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por la lectura y el comentario Julia, qué gusta tenerte por aquí :)
      UN FUERTE ABRAZO!!

      Eliminar
  5. Precioso Diana, creo que una de las cosas más terribles ha de ser perder los recuerdos, dejar de ser lo que hemos sido.
    Por muchos años que dure la memoria y esos infinitos recuerdos con los que nos construimos, aunque a veces duelan y otras nos hagan sonreír.
    Un saludo de domingo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por la lectura y el comentario Conxita!! Así es, los recuerdos son parte sustancial de nosotros...
      FELIZ NOCHE DE DOMINGO!!

      Eliminar

Comentar es un incentivo para el autor

ENVÍA ESTA PÁGINA A UN AMIGO
Indica su e-mail: