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viernes, 21 de agosto de 2015

Enigma... (Cartas entre mi musa y yo)

Todavía resuenan los pasos que te trajeron hasta aquí, el eco, se ha empeñado en recordarlo con tanta frecuencia que, el silencio permanece encerrado en algún rincón.

Tras tu marcha, ese sonido difuso no hace mas que surgir entre las formas borrosas que mis ojos tratan de adivinar, mientras, una estupida certeza, una herida abierta profunda en el pecho, palpita sin que presente dolor.

Aún a un par de metros de mi yace quien dice ser la soledad.

Aún la escucho respirar, tratando dé aferrarse quizás a una ínfima esperanza.

Su cuerpo completamente desnudo, abrazada a ese cuervo que le parece aportar el calor necesario para soportar el frío, el modo liviano con que se alza su pecho, solo eso es, lo que logran mis pupilas ver con meridiana claridad.

Pero mas extraño es comprobar, como todo se ha sincronizado, para entender que ambas, no se porque, estamos unidas y todo aquello que ocurra, de igual manera nos repercutirá.

A su alrededor las plumas blancas, las plumas negras, parecen pesadas y ni la tenue brisa consigue que pierdan, su peculiar disposición en la que aparecen colocadas.

A mi alrededor en cambio, un manto de flores, como si eso fuera la más clara exposición de las diferencias que nos distinguen.

Solo, en los pequeños instantes donde nos abraza un ápice de fuerza percibo, su fría y oscura sonrisa, tratando que mi retina olvide las escenas, donde mi piel se rasgaba entre los picotazos de sus aves oscuras, y como también, sobre su figura se replicaban sin que nada la atacara.

¿Por qué no llegaste a tiempo?


¿Tal vez porque temes que ella logré atraparte?

Tal vez porque solo así entenderemos que, llevamos conviviendo desde el principio de nuestra existencia?

Entonces ...

¿Cómo no hemos sido capaz de reconocernos?

Si ahora, cuando con detenimiento procuro observarla veo, como ambas, somos dos gotas de agua y nuestra única diferencia, es el color de nuestro reflejo.

¿Por qué  ya no siento miedo?

¿Será esa sensación la que me ha llevado a tomar su mano?

Y así dejar que comparta conmigo ese frío que en su cuerpo habita, para percibir, como se templa mientras caen sus párpados, mientras caen también los míos.

Quizás la locura sea quien logra que el eco crezca, hasta dejar que lleguen con total claridad una reguero de palabras  formulando una pequeña pregunta.

Para mi sorpresa, con los matices de tu voz aparece adornada.

Quiero representarla como una minúscula esperanza, provocando que la sonrisa viaje hacia mis labios, los mismos que, aun llevan guardados las huellas de los tuyos, el calor que me otorgo ese beso que en ellos depositaste, antes de volver a tu mundo.

Provocando, que un hondo suspiro nazca y el corazón de un vuelco mostrado en un potente latido.
Aunque sólo es un espejismo poeta, porque un solo segundo ha bastado para perder de nuevo las fuerzas...

Duro aprendizaje éste malabarista de letras, como pesado se hace otorgar la respuesta que me reclamas viejo amigo.

Cuando casi estoy segura de que sabes, que con vida aun  nos mantenemos ambas.

¿Hasta cuando?

No puedo saberlo, ni creo que ella, tu enemiga más poderosa tenga la respuesta a dicha pregunta, porque ahora, tras recordar el sabor que siempre viaja en tus labios, veo como una lagrima ha asomado en sus ojos, como al igual ha ocurrido en los míos.

Como hasta su sonrisa se dibuja de forma tan precisa, que los surcos en sus mejillas son idénticos a los  que en mi aparecen.

¡Maldita locura!

Porque juraría que hasta la fragancia de tu perfume parece crear circunferencias entre ambas, porque en sus ojos negros como la noche un destello se ha reflejado, como si por un cometa fueran atravesados.

Porque aquel ave oscura a la que permanecía abrazada ha despertado, y en su plumaje se aprecian diminutas plumas blancas.

Incluso diría, que los pasos ya no los trae el eco, que puedo percibirlos como un terremoto que surge bajo esta tierra, al mismo tiempo, que ese ave alza su vuelo y al cielo llega, convertido en una bella paloma como aquellas, que creí que aparecieron para despedir mi alma.

¿Has vuelto a este espacio de nuevo?

¿O quizás solo es el modo de despedirte de ambas?

Porque si es así quiero verte, quiero que ella también pueda.

Porque la compasión que siento hacia quien siempre he considerado también mi rival más temida, me duele como si la sintiera hacia mi misma.

¿No había otra manera más que esta?

Ni me importa que a ella también le dediques espacios donde rendirla tributo, porque hoy se ha resuelto el enigma, aquel que nunca hemos llegado a comprender, ni yo, ni tu, ni ella...

Aparece sin miedo, aparece niño de letras, de nada sirve ya permanecer escondido...


@avltscnlsletras

3 comentarios:

  1. Bellísimo y elegante relato, extraordinario. Cuánto lo he disfrutado. Enhorabuena por ese don que no tod@s tenemos. Infinitas GRACIAS por compartir.

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  2. Precioso relato gracias por compartir saludos cordiales

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  3. ¡Exquisito Kike,,,!! ¡Un orgullo leer y compartir de tan buena letra..!! ¡Abracitos...!!

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